Solar Market Parity Spain: “Visión de futuro: España en 2030”

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El sol brilla en España de nuevo y todos salimos a celebrarlo. Prueba de ello son los récords de asistencia a los eventos, conferencias, charlas y simposios que se han sucedido en los últimos meses. Desde el Foro Solar de UNEF en noviembre hasta el evento organizado Soltec a finales de febrero pasando por la casi dedicación completa a la fotovoltaica de Genera, queda palpable el interés que despiertan todos los encuentros relacionados con la solar en España.

Solar Market Parity Spain, la primera conferencia que Solarplaza organiza en nuestro país desde 2010, no se queda atrás y cuelga desde hace unas semanas el cartel de lleno.

La consultora española Creara ya anunció el pasado mes de junio que la paridad de red fotovoltaica (momento en que el coste de generar electricidad fotovoltaica es igual al coste de la electricidad de la red, asumiendo que el 100% de la electricidad fotovoltaica se autoconsume instantáneamente) era en ese momento una realidad en el segmento comercial en Alemania, Chile, España e Italia.

Dejando ahora de lado a Chile, donde los cambios en los precios de electricidad para dicho segmento propiciaron la paridad de red, Alemania e Italia la habían alcanzado varios años antes, según el estudio. España alcanzó por primera vez la paridad de red completa en 2018.

Sin embargo, solo la paridad de red no garantiza que se cree un mercado estable, que requiere de una regulación propicia capaz de sortear los obstáculos técnicos y financieros más comunes.

Uno de los papeles del Gobierno, incluso de los menos afines a las renovables, ha sido la convocatoria de subastas. ¿Funcionan las subastas como catalizadores? Aunque sus detractores lamentan que las licitaciones son muy poco atractivas en términos de rentabilidad para los inversores, no cabe duda de que han tenido un papel fundamental para la reactivación de la fotovoltaica en España y para la aparición de modelos de desarrollo alternativos que antes no se contemplaban. En apenas unos meses hemos pasado de celebrar las construcciones de las primeras plantas sin subsidios a que España se conozca como “el mercado de PPAs más caliente del mundo”, con 2.000 MW firmados hasta ahora.

Además, el apoyo público y político a las energías renovables es ahora más fuerte que nunca. José Donoso, director general de UNEF, afirmaba en Genera que no hay mucho que temer ante un cambio regulatorio como resultado de las elecciones de abril, pues contamos con tres “escudos protectores”: la directiva europea, la indudable competitividad de la fotovoltaica, y el gran apoyo social. “La sociedad ya no entendería un paso atrás”, dijo. Nosotros añadiríamos que el lobby eléctrico ya ha visto que el negocio funciona y quiere quedarse con parte del pastel.

El objetivo del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima es alcanzar en el año 2030 una penetración de energías de origen renovable en el consumo de energía final de, al menos, un 42%. El sistema eléctrico deberá generar al menos el 74% de la electricidad a partir de energías de origen renovable para 2030 y el 100% en 2050.

Si se cumplen los objetivos de instalar 3 GW al año hasta 2030, España será el 2.º o 3.º mercado mundial, dato que abre el apetito a la inversión internacional.

El sector afirma que es posible cumplir los objetivos, pero, indudablemente se presentan muchos retos de diferente naturaleza.

Por un lado, se requiere una profunda transformación del sector eléctrico. Nada se sabe últimamente del Real Decreto de Acceso y Conexión, y aunque Red Eléctrica de España es un modelo de referencia en integración de renovables a día de hoy, la interconexión puede convertirse en un cuello de botella. La planificación de nuevas redes debe adaptarse al crecimiento de la demanda y absorber la nueva capacidad. Además de adecuarse a las necesidades de las renovables, se debe respetar la transparencia en la concesión de los puntos de conexión.

Por otro lado, las energías renovables necesitan una tecnología de respaldo debido a su naturaleza intermitente: según AleaSoft, para retirar 15 GW de potencia convencional hace falta instalar 69 GW de potencia renovable. Por este motivo, hay que invertir en almacenamiento. El coste marginal de la red es caro, y cuanto más elevado es, más competitivas serán las baterías. No obstante, no se prevé que estén normalizadas en nuestro mercado hasta dentro de entre 5 y 10 años.

Finalmente, no debemos olvidar que la electricidad apenas asciende al 25% de la energía que consumimos. Es necesario electrificar los otros segmentos de la demanda, reforzar la eficiencia energética (los hogares españoles tiene un potencial de ahorro superior al 27% según el Índice de eficiencia energética de Naturgy, un estudio realizado desde 2004) e impulsar el vehículo eléctrico. Desde enero hasta octubre de 2018, las ventas de vehículos eléctricos o híbridos representaron en España un 6,4% del total, situándose todavía muy lejos de los coches diésel (36,6%) o los de gasolina (57,1%), según cifras de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones.

pv magazine participará en la conferencia moderando la sesión“Visión de futuro: España en 2030”, con Joan Groizard, Javier Izcúe Elizalde y Santiago Estrada.