La interconexión entre Francia y España entrará en funcionamiento en 2027

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El impulso de las interconexiones de gas desde España es uno de los elementos claves para reducir la dependencia energética de Rusia por parte de Europa. El continente podría acceder así al gas que llega a la Península desde Argelia y que almacena España, pero también al hidrógeno verde que se generará en nuestro país. El Gobierno ha manifestado en varias ocasiones la necesidad de agilizar este proyecto y de que sea financiado por la Unión Europea. Hoy mismo lo ha hecho de nuevo la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, en el marco del acto «Dos ciudades de Vanguardia», un evento organizado por EY y La Vanguardia, donde ha pedido que se retome este proyecto que quedó aparcada hace años por la Unión Europea al no considerarse rentable.

En el campo eléctrico, las interconexiones sí avanzan, aunque lentamente: con una tasa de solo el 2,2%, la Península Ibérica está a día de hoy débilmente interconectada con el resto del continente, cuando los objetivos de la Unión Europea para todos los Estados miembros marcaban el 10% en 2020 y el 15% en 2030.

La interconexión del Golfo de Bizkaia entre Gatika (zona de Bilbao, España) y Cubnezais (situada al norte de Burdeos, Francia) será la primera interconexión submarina entre España y Francia, y se encuentra en fase de autorización administrativa en ambos lados de la frontera. “Las autorizaciones administrativas, previas al lanzamiento de suministros y obras, están previstas para 2023. El enlace se prevé que entre en funcionamiento en 2027”, dicen desde REE a pv magazine.

Esta conexión aumentará la capacidad de intercambio de la Península Ibérica con el resto del sistema eléctrico europeo, permitiendo que la capacidad casi se duplique: pasando de los 2.800 MW actuales hasta 5.000 MW). La tasa de interconexión ascenderá al 5%.

La interconexión se compone de cuatro cables, dos por cada enlace. Este doble enlace submarino y subterráneo, de corriente continua, tendrá una longitud de casi 400 kilómetros. Contará con una estación conversora en cada extremo del enlace que permitirá transformar la corriente continua en corriente alterna para conectarse a la red de transporte de electricidad de cada país.

Desde la costa vasca española hasta la costa francesa del Médoc los enlaces serán principalmente submarinos con una longitud de aproximada de 280 km, excepto un corto tramo subterráneo necesario para evitar el cañón submarino de Capbreton.

 

Otras dos conexiones pendientes de aprobación

En este momento está pendiente la aprobación en Consejo de Ministros de la Planificación eléctrica 21-26, que detalla las necesidades de desarrollo y evolución de la red de transporte de energía eléctrica para ese periodo.

En ella se contempla destinar 1.500 millones de euros (un 18% de la inversión) a las interconexiones con otros países particularmente relevantes: al proyecto submarino del Golfo de Bizkaia, al enlace con Portugal por Galicia, a una tercera conexión con Marruecos y a una nueva conexión con Andorra.

La planificación eléctrica 21-26, vinculante para Red Eléctrica de España, va a maximizar la utilización de la red existente, renovando y ampliando su capacidad, y utilizando nuevas tecnologías como las baterías.

“Solo con una red de alta tensión más mallada, es decir una red con una trama más entrelazada, y resiliente se podrá dar satisfacción a las nuevas necesidades eléctricas”, dicen desde REE. En concreto, se mejorarán 8.000 kilómetros de red ya existentes, a los que se sumarán 2.700 kilómetros de nuevas líneas y 700 kilómetros de interconexiones submarinas. Los nuevos ejes de transporte solo se han planteado en los casos en que repotenciar y ampliar la red existente no es suficiente para responder a las nuevas necesidades. Con todo ello se maximizará la penetración de renovables con el menor impacto ambiental y se optimizarán las redes gracias a nuevas tecnologías como las baterías.

 

Europa y Ucrania

Por otro lado, los TSO de Europa continental están plenamente comprometidos con la sincronización con los sistemas eléctricos de Ucrania y Moldavia y se centran ahora en identificar las condiciones clave necesarias para apoyar el suministro de electricidad a Ucrania como una cuestión prioritaria. Desde el 2 de marzo, Ucrania ya no está conectada a la red eléctrica rusa, y según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), se esperaba que la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad, ENTSO-E, completase la conexión del país a la red europea en 15 días.

La capacidad actual de producción de energía renovable de Ucrania es de 8,5 GW, de los cuales 6,2 GW proceden de la generación de energía solar. entes de que comenzara la guerra de Rusia contra Ucrania, el potencial de crecimiento fotovotlaico del país se estimaba en, al menos, 5 GW de energía renovable adicional para 2030.

ENTSO-E informó el pasado viernes sobre el Plan decenal de desarrollo de la red (Ten-Year Network Development Plan, TYNDP) 2022. Este evaluará estos 141 proyectos de transmisión y otros 23 de almacenamiento, que se definirán más adelante. Se espera que el resultado de la evaluación de los proyectos se someta a consulta pública en el borrador del paquete TYNDP 2022 en julio de 2022. Entre los proyectos, se cuentan la interconexión de España y Portugal, actualmente a la espera de obtener los permisos necesarios.

 

Acelerar los fondos UE para la implantación de renovables 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hizo ayer un llamamiento a ejecutar lo antes posible la gestión de los Fondos Europeos en el ámbito de las energías renovables que permita a España contar con reservas disponibles para garantizar el suministro de gas y hacer frente al alto precio de los mercados energéticos con la mirada puesta en el próximo invierno. «El Gobierno está dispuesto a hacer todo lo que esté en nuestra mano para que nuestros ciudadanos no sean rehenes del chantaje energético de Putin», ha dicho Sánchez en una declaración institucional previa a la celebración de la Conferencia de Presidentes.

En este, se han acordado cuatro puntos: el respaldo a la posición del Gobierno en la discusión en Bruselas para bajar el precio de la energía; un impulso a la ejecución de los fondos europeos, “dejando al margen discrepancias partidistas”; la gestión conjunta de la acogida de refugiados ucranios y, por último, acordar el plan de repuesta a las consecuencias de la guerra, donde se plantea incidir más en las rebajas de impuestos ya acordadas. “Se intensificarán las medidas ya anunciadas hasta ahora, como son las rebajas fiscales para amortiguar el impacto de los precios de la energía en los recibos que pagan las familias”, explica el texto.

 

 

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