La tercera interconexión de España con Marruecos podría ser la oportunidad de Europa para impulsar la energía fotovoltaica en África… o el carbón

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España y Marruecos han firmado un memorándum de entendimiento sobre la construcción de una interconexión eléctrica entre ambos países.

Red Eléctrica de España (REE) y su homólogo marroquí, L’Office National de l’Électricité et de l’Eau Potable, son responsables del análisis necesario para el proyecto, que se espera que tenga una capacidad técnica de 700 MW y que entre en servicio antes de 2026.

Conectando Europa con África

Las dos conexiones existentes entre España y Marruecos son las únicas interconexiones eléctricas de Europa con el continente africano.

En 1997 se puso en servicio una interconexión submarina de 28 km con una capacidad técnica de 700 MW y comenzó a funcionar comercialmente en mayo de 1998, ofreciendo a los actores energéticos españoles y marroquíes la oportunidad de forjar contratos bilaterales de energía a corto plazo.

En el verano de 2016 se puso en servicio una segunda interconexión eléctrica de la misma capacidad técnica y 31,3 km de longitud.

La nueva interconexión costará hasta 150 millones de euros y España pagará la mitad de la factura, según REE, pero podría generar ingresos de hasta 140 millones de euros para el sistema eléctrico español a partir de los peajes y los pagos por congestión.

¿Sueño solar fotovoltaico?

«La construcción de este tercer enlace entre España y Marruecos es el refuerzo natural que la transición energética está exigiendo para conectar Europa con África, ya que permitirá la integración en el sistema europeo de la energía renovable, principalmente fotovoltaica, derivada del ambicioso plan de desarrollo de energía solar que tiene Marruecos, lo que producirá la consiguiente reducción del precio marginal de la electricidad en el mercado español», dijo REE.

Sin embargo, estas proyecciones dependerían de los modelos de negocio utilizados para el funcionamiento de la nueva conexión.

Un documento sobre el «modelo de negocio para la interconexión transfronteriza en la cuenca mediterránea», del Oxford Institute of Energy Studies de la Universidad de Oxford, afirma: «Una de las razones por las que proyectos anteriores como Desertec [un plan para transferir energía solar del norte de África a Europa] se han estancado es que se diseñaron en torno a un modelo de negocio unidimensional, es decir, la exportación de energía renovable desde el norte de África a Europa».

Ese modelo tiene dos problemas potenciales, dijo el estudio. En primer lugar, la demanda de electricidad en los países de la UE puede estar estancada, y en segundo lugar: «La demanda en muchos países del norte de África está aumentando, lo que pone en duda si estos países tendrán o no suficiente oferta para ser exportadores fiables a la UE».

«Para que estos proyectos sean viables», añade el documento, «deben desarrollarse en torno a sinergias de mercado, mercados integrados y complementariedad».

Quizás por eso, además del MoU hispano-marroquí, se ha constituido un segundo acuerdo de colaboración entre los países, «para establecer una asociación estratégica en materia energética, cuyos objetivos se centrarán en la integración de las redes y los mercados energéticos, el desarrollo de las energías renovables y la eficiencia energética», dijo REE.

En otras palabras, España y Marruecos necesitan comunicar sus escenarios energéticos futuros y examinar juntos las formas en que las interconexiones existentes y futuras pueden servir a esos escenarios.

¿Fotovoltaica marroquí o carbón marroquí?

El balance anual actual de los intercambios de electricidad que utilizan las interconexiones existentes entre España y Marruecos tiene al primero como exportador de electricidad.

En 2017, por ejemplo, «la tasa media de utilización de la capacidad de cambio de esta interconexión en la dirección de exportación fue del 77%, valor que supera en tres puntos porcentuales la tasa de utilización del año anterior», dijo REE.

Dado que España quiere el 100% de electricidad renovable para el año 2050 como parte de su estrategia de cambio climático, su condición de exportador de energía puede cambiar.

Pero eso no es nada seguro. A finales del año pasado, las exportaciones marroquíes de electricidad a España aumentaron gracias a una nueva central de carbón de 1,4 GW que comenzó a funcionar en diciembre en Cap Ghir Safi. El excedente de electricidad de Marruecos en diciembre también se vio favorecido por una temporada de lluvias, que se tradujo en una mayor producción de energía hidroeléctrica.

Aunque España quiere hacer la transición a las energías renovables como medio para reducir su huella de carbono, podría acabar importando electricidad barata de unidades térmicas marroquíes.

Por Ilias Tsagas / Pilar Sánchez

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