El vehículo eléctrico como impulsor del proceso de recuperación económica

Share

Este miércoles se celebró la segunda sesión del ciclo #webinarsAELEC, organizados por aelēc, la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica, y que, bajo el título “Movilidad sostenible y recuperación económica”, ha abordado el papel que protagonizará la movilidad sostenible y, en particular, la movilidad eléctrica en la próxima etapa de recuperación económica que la sociedad va a afrontar.

Han participado en el debate tres asociaciones del sector de la movilidad eléctrica: Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones), AEDIVE (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica) la propia aelēc, y Manuel García, Subdirector General de Energía Eléctrica del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico.

En su intervención, García ha destacado que “el transporte representa un 43% del consumo energético final, por lo que no se pueden alcanzar los objetivos de descarbonización sin su contribución.” El Subdirector General de Energía Eléctrica también ha apuntado que el PNIEC es el plan estratégico para avanzar en el cumplimiento de estos objetivos y que “las inversiones del PNIEC pueden ser la palanca verde para la transición post-Covid 19”. Asimismo, el gobierno está analizando las medidas para superar la crisis del Covid-19, en la que el vehículo eléctrico puede actuar como facilitador del desarrollo económico y, concretamente, se está analizando como vencer “las barreras administrativas y regulatorias en las infraestructuras de recarga” y así poder tramitar la construcción de estas infraestructuras de manera ágil”.

Por su parte, Arturo Pérez de Lucia, Director General de AEDIVE, ha recalcado que “el vehículo eléctrico es mucho más que movilidad sostenible: es el único sistema de propulsión capaz de interactuar con el sistema eléctrico para el impulso de las energías renovables, la generación distribuida, el almacenamiento energético y el autoconsumo”. Además, ha añadido que “la movilidad eléctrica está haciendo que el sector de la Automoción se atomice con la entrada de más jugadores en escena que incluyen las infraestructuras de recarga, la segunda vida de las baterías y nuevas empresas que fabrican vehículos para sectores específicos con mayor flexibilidad para el cliente”.

Según AEDIVE, podemos asumir el futuro industrial y tecnológico como reto o como oportunidad.

Como reto, señala:

  • Mercados como Francia, Reino Unido y Turquía, entre otros, importantes para nuestra exportación, apuestan por la movilidad eléctrica, poniendo en valor su producto nacional.
  • Las conversiones de coches diésel o gasolina en eléctricos son una realidad más cercana. Francia ya puede homologar con un simple trámite y ello crea un marco técnico, administrativo y económico que se replicará en España como un eje industrial de economía circular.
  • Aparecen nuevos players en el sector de la Automoción que poco o nada tienen que ver con los fabricantes tradicionales, caso de Tesla y otros…

Pero como oportunidad, España ya tiene una potente industria basada en el vehículo eléctrico:

  • Grupo PSA producirá 3 turismos y 6 furgonetas 100% eléctricas en 2021 en sus tres fábricas españolas.
  • Las furgonetas eVN200 de Nissan y eVito de Mercedes se hacen también en España.
  • Del mismo modo, fabricantes nacionales en la industria auxiliar como Grupo Antolín y Gestamp están apostando por tecnologías en la reducción de pesos de los vehículos eléctricos y en las cajas de sus baterías.
  • En autobuses y camiones, tenemos a Grupo Irizar y en motocicletas y ciclomotores, a Torrot, a Silence, a Nuuk y a VMS, además de Scoobic en Andalucía, que fabrica vehículos para la última milla.
  • La industria de la nueva Automoción incluye actores nuevos como los fabricantes de puntos de recarga, con referentes en España como Circutor y Circontrol; Simon, Wallbox, Efibat, Orbis, Veltium, Ingeteam, Selba, ZIV, Ampere-Energy, incluso Efacec si miramos el mercado ibérico en su conjunto, todos ellos con prestigio y alcance internacional.
  • Y como parte indisoluble de esa infraestructura están los bienes de equipo de media y alta tensión, necesarios para la actividad eficiente de las infraestructuras de recarga, representados en fabricantes españoles como Ormazábal.
  • Y no podemos obviar el almacenamiento energético, con la segunda mina de litio más importante de Europa, en Extremadura, que puede impulsar una industria asociada a la transformación del litio y a la fabricación de celdas; o la industria de baterías de segunda vida, donde tenemos ya startups en un mercado de gran potencial y desarrollo, como la navarra BeePlanet Factory.

Por último, Pedro González, Director de Regulación de aelēc, ha recordado que el objetivo de alcanzar la completa descarbonización de nuestra sociedad en 2050 impone ambiciosos retos a 2030 y que el transporte es clave para reducir un 23% las emisiones en 2030. Sin embargo, ha lamentado la falta de electrificación en este sector, apenas el 1%, siendo este el vector energético que permite acelerar la descarbonización y, además, en el caso del vehículo eléctrico, tiene una eficiencia 4 veces superior al convencional y generando, por otra parte, importantes ahorros en combustible y mantenimiento.

Además, ha añadido que, “una vez finalice el estado de alarma, habrá que adoptar decisiones rápidas para superar la crisis económica lo antes posible. Estas decisiones deben estar enfocadas a generar riqueza y empleo sostenible y el PNIEC es el instrumento que contiene las claves para electrificar el transporte. Adelantar las medidas necesarias para alcanzar los 5 millones de vehículos eléctricos en 2030 conlleva importantes mejoras: electrifica nuestra economía para reducir emisiones y mejorar el medioambiente, beneficia al consumidor y permite a la industria apostar por esta transformación”.