“La evolución de los precios de los combustibles y de la demanda eléctrica dependerá en gran medida de la evolución y de las consecuencias del coronavirus”

Share

Mucho se lee estos días acerca de la incidencia que los bajos precios del mercado eléctrico MIBEL puedan tener en los PPA e incluso de la posibilidad de hacer peligrar los contratos de compraventa de energía ya firmados. En este contexto, pv magazine ha preguntado a AleaSoft Energy Forecasting acerca de la posibilidad de que el escenario actual de oscilación se mantenga a corto y medio plazo. ¿Se pueden prever y tener en cuenta en las previsiones generales estas oscilaciones?

“La evolución de los precios de los combustibles y de la demanda eléctrica dependerá en gran medida de la evolución y de las consecuencias del coronavirus. Se espera que, con el aumento de las temperaturas asociado a la llegada del buen tiempo, el coronavirus remitirá y que con ello los precios del petróleo Brent se recuperen y también la demanda eléctrica. Los precios del petróleo son un indicativo de la marcha de la economía mundial lo que también puede implicar un aumento de la demanda. Por otra parte, los precios del gas ya estaban siendo bajos desde antes de la llegada del coronavirus porque hay una sobreoferta en el mercado. Aun cuando remita el coronavirus, los precios pueden seguir siendo bajos ya que en primavera y verano disminuye la demanda de gas. En la demanda eléctrica también influyen las temperaturas. Según la previsión estacional de AEMET, para marzo-mayo de 2020 hay una mayor probabilidad de que la temperatura sea superior a la media histórica. Si esto es así, la demanda debería ser más baja que en los mismos períodos de años anteriores. Con estos datos, estimamos que al menos hasta mayo los precios seguirán siendo bajos”, indican desde la compañía.

“En cuanto a las oscilaciones de precios, éstas son intrínsecas de los mercados eléctricos debidas a la inelasticidad de la electricidad que debe ser producida en el mismo momento en que se va a consumir, al no poder almacenarla en grandes cantidades de forma económica, por lo que la oferta está siempre a expensas de la producción renovable no gestionable como la eólica y la fotovoltaica, y de las oscilaciones en los precios de los combustibles fósiles que se usan en la generación térmica, básicamente el gas ahora mismo”,  y añade que “esas oscilaciones de precios son difíciles de prever en el medio o largo plazo dado que las condiciones meteorológicas solamente son fiables a corto plazo, y como mucho podemos tener indicios de la tendencia a uno o dos meses vista.

Pero lo que sí que se puede prever es la amplitud de estas oscilaciones de los precios y la probabilidad de que ocurran. En AleaSoft realizamos previsiones a largo plazo donde, además de la previsión media, proporcionamos intervalos de previsión que indican la probabilidad de que, para un determinado año, los precios se queden por encima o por debajo de un determinado valor. Es decir, tenemos una previsión media que nos señala la tendencia a largo plazo de los precios del mercado, y unas bandas que nos indican con qué probabilidad los precios pueden fluctuar año a año alrededor de la previsión media.

También cabe añadir que, de cara al largo plazo, se espera una diminución de la volatilidad y las oscilaciones de los precios, debido a la flexibilización de la demanda y el aumento de la capacidad de almacenamiento, ya sea a corto plazo con baterías o estacional con la producción de hidrógeno. Es decir, poder la variar la demanda para adaptarse a la oferta, y poder almacenar la producción para adaptarse a la demanda, harán la electricidad más elástica y consecuentemente tendrá precios más estables”.

AleaSoft se ha realizado un análisis de la coyuntura actual de precios bajos comparándola con los datos históricos del mercado.

Precios del mercado eléctrico español

Los precios actuales del mercado MIBEL de España son un asunto que ha causado preocupación entre los inversores en energías renovables. El temor a una caída abrupta del precio de mercado ante la penetración masiva de la producción solar genera dudas sobre la rentabilidad de los proyectos. También preocupa a los off‑taker de los PPA ya firmados con precios superiores a los que se están viendo en el mercado actualmente. Sin embargo, el comportamiento de los precios en el mercado y sus valores actuales no justifican este temor. Los meses transcurridos de 2020, enero y febrero, se encuentran cada uno en la cuarta posición entre sus respectivos meses homogéneos de menor precio en la última década.

Fuente: Elaborado por AleaSoft con datos de OMIE.

El hecho de que los precios para enero y febrero sean los más bajos de los últimos cuatro años no es solo consecuencia del aumento de la generación renovable. En enero y febrero la temperatura media fue menos fría que la de los correspondientes meses del año pasado propiciando un descenso de la demanda eléctrica del 3,2% y del 5,1% respectivamente. De hecho, el mes de febrero de 2020, con 3 °C por encima de su media histórica, fue el más cálido de los últimos 55 años, empatado con febrero de 1990. Además, en los primeros dos meses de este año los precios de los combustibles usados en la generación eléctrica fueron más bajos que los del mismo período del año pasado, algo que se ha ido acentuando por la disminución de la demanda que está provocando la epidemia del coronavirus COVID-19.

Los precios medios mensuales más bajos de la historia del mercado español desde la entrada en funcionamiento del mercado ibérico MIBEL, en julio de 2007, han sido febrero de 2014, con 17,12 €/MWh, abril de 2013 con 18,17 €/MWh, marzo de 2010 con 19,62 €/MWh y abril de 2016 con 24,11 €/MWh. En esos años, la presencia de la fotovoltaica en el parque de generación de España peninsular era baja, de un 3,8% en el año 2010 y de un 4,5% en el año 2016. En enero de 2020 la potencia instalada de solar fotovoltaica representaba el 8,3% del total instalado en la península española. Si se analiza el total de la capacidad renovable, incluyendo la hidroeléctrica, la eólica, la solar fotovoltaica y térmica y el resto de tecnologías renovables, en 2010 estas representaban el 45% de la capacidad total del parque de generación, en 2016 el 51% y en enero de 2020 el 55%.

Los años con menor precio desde 2007 han sido el 2009, con 36,96 €/MWh, 2010 con 37,01 €/MWh, 2007 con 39,35 €/MWh y 2016 con 39,67 €/MWh.

Fuente: Elaborado por AleaSoft con datos de OMIE.

Los valores de 2020 están calculados con datos hasta el 29 de febrero.

Precios del gas y del petróleo

Como se comentaba anteriormente, en el inicio de 2020 los precios de los combustibles están siendo más bajos que los del año 2019. De hecho, los valores actuales del gas TTF y el petróleo Brent están en mínimos históricos. En el caso del gas TTF, en lo que va de mes se han registrado valores en torno a los 9 €/MWh llegando a bajar de ese valor en los últimos días. Las causas fundamentales de estos precios bajos son el exceso de suministro, las condiciones meteorológicas de este invierno, que han limitado la demanda de gas, y el descenso de la demanda por el coronavirus. Estos valores son muy cercanos a los de mediados de 2009 cuando la caída de la demanda por la crisis económica llevó los precios hasta un promedio de 8,91 €/MWh en agosto de ese año.

En el caso del petróleo Brent, al inicio del mes de marzo los precios se encontraban alrededor de los 50 $/bbl y recientemente han alcanzado precios en torno a los 35 $/bbl. El descenso de los precios en los últimos meses es debido al descenso de la demanda asociado a la expansión del coronavirus desde que se detectó el primer brote en China en el mes enero. Recientemente, el fracaso de la OPEP+ para acordar nuevos recortes en la producción que ayudasen a estabilizar el precio ha ejercido también su influencia a la baja. De momento estos precios son superiores a los alcanzados en enero de 2016, cuando el exceso de oferta dio lugar a un precio promedio mensual de 31 $/bbl.

El equilibrio del mercado a largo plazo

En todos los mercados donde hay compradores y vendedores hay oscilaciones de los precios que favorecen a una u otra parte. Los precios bajos favorecen a los compradores, entre ellos a la industria electrointensiva y a los grandes consumidores en general, mientras que los precios altos favorecen a los vendedores. Los promotores e inversores que firmaron PPA sin tener en cuenta las oscilaciones del mercado han estado ajenos a una visión de mercado a medio y largo plazo. Las previsiones de precios del mercado eléctrico a medio y largo plazo son fundamentales para realizar planes financieros objetivos y para la gestión de riesgos.

The views and opinions expressed in this article are the author’s own, and do not necessarily reflect those held by pv magazine.