La flota mundial de coches eléctricos podría alcanzar los 250 millones en 2030

Share

China, Europa y EE.UU. fueron los mayores mercados de coches eléctricos el año pasado, según el informe Global EV Outlook 2019 de la Agencia Internacional de Energía.

El año pasado se registraron más de 2 millones de nuevos vehículos eléctricos, lo que elevó la flota mundial a 5,1 millones. El informe de la AIE dice que a finales del año pasado había 260 millones de vehículos eléctricos de dos ruedas en las carreteras, junto con 460.000 autobuses eléctricos. Además, existen 5.200 millones de cargadores para vehículos ligeros (LDV) y 157.000 cargadores rápidos para autobuses, según el informe.

De cara al futuro, la AIE realizó previsiones separadas basadas en la actual política de electromovilidad y en la asimilación prevista de los vehículos eléctricos si se cumplen las exigencias de la campaña EV30@30, cuyo objetivo es que los vehículos eléctricos representen al menos el 30% de las ventas de vehículos nuevos para 2030. Fue anunciada a mediados de 2017 por la Clean Energy Ministerial (CEM), un foro que promueve la transición hacia una economía de energía limpia.

250 millones de vehículos eléctricos para 2030

Según el escenario de ‘nuevas políticas’ más conservador de la AIE, las ventas de coches eléctricos podrían alcanzar los 23 millones en 2030, con un stock global -excluyendo los de dos y tres ruedas- que superaría los 130 millones. Bajo el escenario EV30@30, las ventas podrían alcanzar los 43 millones, que elevarían la flota global a 250 millones. En ambos escenarios, China seguiría siendo el mayor mercado, con cuotas del 57% o 70% en 2030, respectivamente.

La demanda de electricidad para vehículos eléctricos en la primera hipótesis sería de unos 640 TWh en 2030. Las perspectivas más optimistas prevén una demanda de 1,11 PWh, siendo los LDV los mayores consumidores de vehículos eléctricos. “Se estima que los cargadores lentos, que pueden proporcionar servicios de flexibilidad a los sistemas eléctricos, representarán más del 60% del total de la electricidad consumida a nivel mundial para cargar los vehículos eléctricos en ambos escenarios en 2030”, señala el informe.

Las políticas y los marcos de mercado, según los autores del informe, deberían permitir la prestación de servicios auxiliares como la adpatación de la red eléctrica, al tiempo que se abre el mercado a las pequeñas cargas mediante la agregación de la energía generada.

Futuro stock global de vehículos eléctricos y ventas por escenario, 2018-30
Fuente: Análisis de la AIE desarrollado con el Modelo de Movilidad de la AIE.

El mercado de los vehículos eléctricos necesita objetivos claros e incentivos económicos

La AIE dice que se necesitan políticas y marcos regulatorios favorables para estimular el crecimiento de los vehículos eléctricos. Los pasos más importantes son el establecimiento de estándares para el vehículo eléctrico y la carga y objetivos claros de despliegue, según el informe. “Otra medida política útil es proporcionar incentivos económicos, en particular para reducir la diferencia de costes entre los vehículos eléctricos y los vehículos con motor de combustión interna, menos costosos, así como para estimular el despliegue temprano de la infraestructura de carga”, afirma el estudio.

Las exenciones para acceder a las restricciones, la reducción de las tarifas de peaje o estacionamiento, las normas de ahorro de combustible, los mandatos de vehículos de emisiones cero y los programas de adquisición específicos son otras medidas que podrían apoyar la adopción de los vehículos eléctricos.

El informe añade que es probable que el ritmo actual de reducción de costes de los sistemas de almacenamiento de baterías no solo continúe durante la próxima década, sino que también esté fuertemente ligado al crecimiento de la electromovilidad. “Se espera que para el año 2025 las baterías utilicen cada vez más productos químicos catódicos que dependan menos del cobalto, como los cátodos NMC 811*, NMC 622 o NMC 532 de la familia NMC, o las baterías NCA avanzadas”, señala el informe.

Esto significaría que la escala de las plantas de fabricación aumentaría considerablemente, pasando de una capacidad de producción anual de 3-8 GWh en la actualidad a una media de 20 GWh en 2023.

La tecnología de fabricación de los vehículos eléctricos sigue avanzando para evitar el “sobredimensionamiento” de las baterías y los cargadores, según el informe. Se han desarrollado normas para cargadores de alta potencia con una capacidad de hasta 600 kW, añadió la AIE, y existe un interés creciente por los “megacargadores” de 1 MW.