Los medidores inteligentes generan polémica

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La energía solar puede ser considerada como una novedad disruptiva por las empresas eléctricas convencionales, pero el propio sector puede caer presa de la innovación disruptiva, como ha demostrado esta semana el despliegue obligatorio previsto de medidores inteligentes en Chile y Bélgica.

Aunque se considera positivo, la llegada de los contadores inteligentes podría provocar que los propietarios de sistemas fotovoltaicos residenciales se enfrenten a nuevos costes y, tal vez, a menores ingresos.

Flandes

Como la zona más rica e industrializada de Bélgica, Flandes tiene la mayor cantidad de energía solar instalada del país. De los 4,2 GW de Bélgica, más de 3 GW se encuentran en Flandes, con la mayor parte de los sistemas residenciales sobre cubierta que no superan los 10 kW de capacidad. Esto significa que varias docenas de miles de propietarios de sistemas fotovoltaicos tendrán que enfrentarse a nuevas normas que obligan a utilizar contadores inteligentes. La asociación solar nacional PV-Vlaanderen se movilizó rápidamente para tranquilizar a los propietarios de instalaciones fotovoltaicas sobre la medida.

Los partidos mayoritarios del Parlamento flamenco han llegado esta semana a un acuerdo sobre la introducción de los contadores inteligentes digitales y, según ha revelado a pv magazine el presidente de PV-Vlaanderen, Bram Claeys, se ha consultado al sector solar sobre la propuesta. La legislación incluye un período de gracia de 15 años para los propietarios de sistemas fotovoltaicos domésticos, durante el cual pueden seguir operando con el sistema actual -que calcula las tarifas en función del consumo de electricidad estimado- o pueden adoptar contadores inteligentes y recibir pagos en función del consumo real de electricidad. Sin embargo, los medidores inteligentes comenzarán a implementarse a partir del 1 de julio.

“La metodología tarifaria actual garantiza que el rendimiento de la inversión de un sistema fotovoltaico residencial pueda lograrse en un plazo de siete u ocho años”, dijo Claeys. Añadió que las reglas actuales han apoyado el fuerte crecimiento del mercado y dijo que el período de gracia de 15 años era un buen arreglo.

La mayoría saldrá ganando

“Los propietarios de sistemas fotovoltaicos de no más de 10 kW que actualmente tienen derecho a inyectar a la red excedentes de energía bajo medición neta, también tendrán la oportunidad de elegir la nueva metodología tarifaria, y para algunos de ellos, especialmente aquellos con una alta tasa de autoconsumo, esto podría incluso resultar en más ganancias”, dijo. “Según un análisis de las simulaciones on-lineen el sitio web del regulador flamenco, VREG, alrededor del 40% de las instalaciones deberían beneficiarse de la nueva metodología.

Claeys dijo que el plazo de 15 años se calculará a partir de la fecha de conexión a la red de los sistemas fotovoltaicos, y que el gobierno flamenco considerará reemplazar un esquema de medición neta que se espera que expire a finales del próximo año por un sistema de prima de alimentación (top-up) basado en contratos por diferencia. “Esperamos que anuncien estos nuevos cambios antes de las vacaciones de Pascua”, añadió el presidente del PV-Vlaanderen.

El sector solar chileno da la bienvenida a los medidores inteligentes

En Chile, una ley de enero de 2018 ordenó el despliegue de 6,5 millones de medidores inteligentes hasta 2025, y la pasada semana el Gobierno y el sector solar residencial discutieron sobre el tema después de que los informes de los medios de comunicación plantearan preocupaciones sobre los costos adicionales para los consumidores.

“Este nuevo sistema de medición, monitoreo y control tendrá múltiples beneficiospara los clientes finales, tales como saber cuánto consume cada hogar o empresa cada hora; abrir espacios para optimizar el gasto y generar ahorros, conocer el consumo histórico, tener mayor precisión en los pagos que se realizan y tener un período de interrupción más corto, entre otros beneficios”, dijo la ministra chilena de Energía, Susana Jiménez. “Los clientes pueden gestionar mejor su consumo con más información. También será la puerta de entrada para permitir la medición de su propia generación de energía si aprovecha la generación distribuida”.

La ministra admitió que la instalación de los dispositivos implicaría un costo para los consumidores que se sumaría a las tarifas eléctricas, pero dijo que no implicaría una mayor rentabilidad para las empresas distribuidoras, que están reguladas por una Ley General de Servicios Eléctricos.

Pocas preocupaciones

Hasta ahora, las nuevas disposiciones han suscitado pocas preocupaciones entre los propietarios de sistemas fotovoltaicos residenciales y comerciales, pero eso se debe probablemente al hecho de que solo unos 25 MW de la capacidad de generación distribuida funcionan con contadores en el país.

La asociación chilena de energía solar Acesol se unió al debate destacando los beneficios de la nueva tecnología.

La asociación afirma que los nuevos dispositivos, además de modernizar el sistema eléctrico, ofrecerán un beneficio indudable a los consumidores de electricidad, y especialmente a los clientes residenciales que quieran instalar energía fotovoltaica, ya que la bidireccionalidad de los nuevos medidores les permitirá controlar directamente el exceso de energía inyectada en la red bajo facturación neta o  net billing.

Acesol agregó, sin embargo, que la ley debería haberse discutido más antes de su aprobación y dijo que ahora seríanecesaria una licitación pública internacional para la compra de medidores, a fin de garantizar a los usuarios que el gasto que enfrentarán para la instalación se haga de manera transparente y con un ahorro óptimo.

Propiedad de los datos

Según la asociación chilena, el uso y la propiedad de la información del medidor también requiere más atención. Acesol dice que la información no debe ser utilizada sin el permiso expreso de sus propietarios: los consumidores. Además, según la asociación, las empresas distribuidoras deben tener acceso a los datos de consumo solo para los fines de la Norma Técnica de Calidad de Servicio para Sistemas de Distribución (NTCSSD) y para calcular las facturas de la electricidad.

“Creemos firmemente que debe ser un tercero, un gestor de información de contadores, quien tenga que ocuparse de esta información”, dijo la asociación. “Esperamos que la nueva Ley de Distribución cree una organización con estas facultades y características para una mayor transparencia en el mercado. Los medidores inteligentes aportan beneficios significativos a los clientes porque generan información de consumo hora a hora que puede ser analizada por terceros independientes de los distribuidores – debidamente autorizados por los mismos clientes – diseñando y promoviendo nuevos servicios que permiten a los clientes utilizar la energía de manera aún más eficiente”.

Costes adicionales para los clientes

Mientras que los costos de instalación aumentarán las tarifas de electricidad, Acesol dijo que las compañías de distribución de energía verán disminuir sus costos de operación al no tener que enviar al personal a leer los medidores o al cortar el suministro en caso de que no se paguen las cuentas.

“Todas estas reducciones en los costos de operación deben repercutirse en los clientes regulados a través de tarifas de distribución más bajas, siempre que se fijen dichas tarifas”, dijo la asociación en su declaración, añadiendo que las compañías de distribución de energía eléctrica deben utilizar nuevas inversiones y recursos operativos adicionales para compensar el déficit. “Según el cálculo del último VAD [los costes además del precio de la energía al por mayor pagado por los consumidores], las reducciones de los costes de explotación solo compensarían parcialmente los incrementos de los costes de implantación de los contadores inteligentes y de las normas más exigentes.

“En resumen, en el marco de exigencias de mejores estándares de prestación del servicio público de distribución, el reemplazo de los medidores antiguos por medidores inteligentes es un paso importante en la dirección correcta desde el punto de vista de los clientes regulados de distribución, aunque ello representa en definitiva un mayor costo inicial para los usuarios,” concluyó la asociación.