El Ayuntamiento de Madrid adjudica la elaboración de anteproyectos de autoconsumo

Share

El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha en 2019 el programa municipal de contratación pública ambiental. De este modo, se actualizarán las cláusulas ambientales para los contratos municipales en todas las fases de los procedimientos de contratación. “El programa de contratación ambiental permitirá avanzar, de manera transversal y ordenada, hacia una compra pública estratégica socialmente responsable con el medio ambiente en la ciudad de Madrid”, se lee en el comunicado de prensa.

Además, ha adjudicado a Contigo Energía el servicio de consultoría dirigido al estudio previo y preparación de proyectos relativos a la implantación de sistemas de autoconsumo con energías renovables en sus edificios. Según un comunicado hecho público por la empresa, esta djudicación figura como Lote 2 en el Acuerdo marco de Servicios Energéticos en Instalaciones del Ayuntamiento de Madrid y sus Organismos Autónomos aprobado por la Junta de Gobierno el pasado mes de marzo.

En concreto, el contrato adjudicado a Contigo Energía tiene un importe máximo de 364.800 € y un plazo de ejecución de cuatro años. Contigo Energía, perteneciente al Grupo Gesternova, realizará los estudios de viabilidad y los posteriores anteproyectos para instalar principalmente autoconsumo fotovoltaico en las edificaciones e instalaciones municipales. Se prevé que unos 400 centros generen su propia energía renovable.

El Acuerdo Marco, con el que el Ayuntamiento quiere avanzar hacia una ciudad baja en emisiones contaminantes y cumplir el objetivo europeo de ahorrar en 2020 un 20% de la energía que consume en sus instalaciones, incluye otros tres lotes: consultoría energética; consultoría para implantación y mantenimiento de sistemas de gestión energética bajo la norma ISO 50001; y medidas y verificación de ahorros.

Dentro de su política de sostenibilidad, el Ayuntamiento de Madrid apuesta por introducir cambios en la gestión de sus edificios e instalaciones que permitan implantar una política de eficiencia energética que controle al menos el 80% del consumo municipal, actualmente concentrado en torno a 400 edificios, y de esta manera conseguir ahorros de energía, una mayor eficiencia en el funcionamiento y gestión de las instalaciones, y la  reducciones de las emisiones de gases efecto invernadero, objetivos incluidos en el Plan A.