Skydweller, en Castilla La-Mancha, planea desarrollar aviones comerciales solares no tripulados

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Tres años después de su último aterrizaje en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos), Solar Impulse, el avión solar en el que Bertrand Piccard y André Borschberg volaron alrededor del mundo sin una gota de combustible, podría llegar de nuevo a los cielos. Solar Impulse SA y la multinacional Skydweller S.L.U., con sede en el aeropuerto de Ciudad Real (Castilla La-Mancha), han firmado un acuerdo para un futuro nuevo uso de este icónico e histórico avión solar.

Skydweller se valdrá de los conocimientos y experiencia de Solar Impulse, que cuenta con 15 años de investigación y desarrollo en vuelos solares, para desarrollar, probar e industrializar vehículos comerciales de vuelo perpetuo no tripulado. Estas tecnologías podrían tener aplicaciones muy prometedoras en muchos campos diferentes, como el control de los recursos naturales, la recopilación de datos, la predicción meteorológica, la vigilancia de las operaciones de emergencia y las telecomunicaciones de alto valor añadido, incluidas Internet y la 5G para zonas remotas.

Bertrand Piccard y André Borschberg, cofundadores de Solar Impulse SA y pilotos de Solar Impulse, están convencidos de que este nuevo paso en la vida del avión será la mejor manera de que sirva a un bien mayor.

Skydweller, empresa de capital americano 100%, fue la primera multinacional que inició su actividad en el aeropuerto de Ciudad Real. Las autoridades locales han acogido con entusiasmo el proyecto y planean apoyarlo económicamente como una oportunidad para el desarrollo de la región. Una vez que Skydweller S.L.U. termine sus vuelos de investigación y desarrollo, el avión Solar Impulse se expondrá en un museo permanente para seguir inspirando a las generaciones futuras.