Greenpeace exige el fin de las emisiones en la Cumbre de Ministros de Transporte

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Tras el llamamiento realizado este miércoles por la ONU en el marco del Día Mundial del Medioambiente en el que se denuncia que 9 de cada 10 personas respiran aire contaminado, Greenpeace presentó este jueves su mapa del “Fin de los Coches Diésel y Gasolina”, una herramienta para poder consultar (pincha aquí),de forma interactiva, las diversas acciones que las ciudades y gobiernos están tomando contra los vehículos contaminantes, especialmente en Europa.

En los últimos 10 años, países como Alemania, Italia o Bélgica han implantado decenas de medidas para favorecer un aire limpio, ya sea en forma de zonas de bajas emisiones, áreas de tráfico restringido o peajes urbanos. Ahora son ya más de 200 ejemplos los que pueden verse en el mapa, elaborado por Greenpeace a través de su campaña europea ‘Clean Air Now’.

España no es ajena al movimiento contra la contaminación que causa el tráfico. Entre las medidas que aparecen, destaca ‘Madrid Central’. La medida puesta en marcha por la capital el pasado año ha conseguido reducir la contaminación a mínimos históricos, tras varios años incumpliendo los niveles máximos. Barcelona también tendrá su propia área de bajas emisiones en 2020, que limitará el acceso a los turismos sin distintivo ambiental, los más contaminantes.

En el mapa elaborado por Greenpeace también aparecen Córdoba, Málaga, Palma, Girona, Vitoria-Gasteiz, La Coruña, Pontevedra o Salamanca, ciudades que han limitado el acceso a sus cascos históricos mediante cámaras y peatonalizaciones, con efectos muy positivos en la reducción de ruido, el uso del espacio y las ventas comerciales. Destaca la ausencia de Sevilla que, pese a tener el sistema del ‘Plan Centro’ plenamente instalado, no se ha vuelto a poner en marcha, tras su suspensión en 2011.

“El objetivo del mapa es demostrar la existencia de un movimiento global en favor de ciudades con menos coches y menos contaminación a través de medidas que desincentiven su uso en favor de modos de transporte más limpios”, ha declarado Adrián Fernández, responsable de movilidad de Greenpeace. En referencia a la intención de retirar Madrid Central, Fernández afirma que “ningún dirigente debería plantearse retirar una medida que, como demuestra el mapa, es común en los países de nuestro entorno. Retirar ‘Madrid Central’ sería un acto irresponsable con la salud pública y con el medioambiente”.

La presentación del mapa ha coincidido con la acción que varios activistas de Greenpeace han llevado a cabo en Luxemburgo, coincidiendo con la cumbre de Ministros de Transporte de la UE.

“Los científicos han advertido que tenemos muy poco tiempo para revertir la crisis climática y la descarbonización del transporte debe ser prioritaria, no un punto más de la agenda. Nos parece una oportunidad que los ministros puedan discutir cómo el sector puede y debe incluirse en la estrategia del clima de la UE, porque es imposible abordar el clima sin abordar el transporte”, ha declarado Barbara Stoll, responsable de Clean Air Now, la campaña internacional de Greenpeace por un aire limpio.

Para poder cumplir con el acuerdo de París y limitar el calentamiento global en 1,5ºC, Greenpeace exige a la Unión Europea una reducción en las emisiones del 65% en 2030 y el cero neto en 2040. De acuerdo al informe elaborado el pasado año por el Instituto Aerospacial Alemán, dicho objetivo requiere dejar de vender vehículos diésel y gasolina no más tarde de 2028, mucho antes que la fecha marcada por el Ejecutivo español en 2040. Varios países han adelantado este compromiso a 2030 o antes, como Irlanda, Dinamarca o los Países Bajos. Por este motivo, Greenpeace demanda al Gobierno de España una mayor ambición para limitar las emisiones del transporte y frenar así a tiempo el calentamiento global.