Europa avanza hacia un sistema energético renovable, aunque importó el 57% de su energía en 2024

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La transición energética europea continúa avanzando, aunque el sistema energético de la Unión Europea sigue caracterizado por una fuerte dependencia de importaciones y un mix energético aún dominado por combustibles fósiles. Así se desprende del informe Energy in Europe – 2026 edition publicado por Eurostat que analiza la evolución reciente de la producción, el consumo y el comercio energético en el bloque comunitario en 2024.

Renovables, principal fuente de producción energética en la UE

En 2024, las energías renovables se consolidaron como la principal fuente de producción energética en la Unión Europea, al representar el 48% de toda la energía producida en el bloque. La energía nuclear ocupó el segundo lugar con un 28%, seguida de los combustibles sólidos (15%), el gas natural (5%) y el petróleo (3%).

Sin embargo, el peso de las renovables varía significativamente entre los Estados miembros. Mientras en Malta el 100% de la producción de energía tuvo origen renovable, en otros mercados siguen teniendo mayor protagonismo tecnologías convencionales, como en el caso de Dinamarca donde el 29 % de su energía procede del petróleo. En España el 61,6 % de la generación tuvo origen renovable, el 36,8 fue nuclear, el 1,5 % se generó a partir de combustibles sólidos y el 0,1 % de gas natural.

Fuente: Eurostat

En términos de consumo energético final, las renovables representaron el 25% en 2024, una cifra que prácticamente triplica el 9,6% registrado en 2004.

Dentro de las renovables, la energía eólica es actualmente la principal fuente de generación eléctrica renovable en la UE, seguida de la hidráulica y la solar fotovoltaica. Este crecimiento ha sido clave para reducir emisiones y reforzar la seguridad energética del bloque.

 

Producción y consumo eléctrico: creciente papel de las renovables

La electricidad desempeña un papel cada vez más relevante en el sistema energético europeo. En 2024, el 23% del consumo final de energía correspondió a electricidad, producida a partir de diversas fuentes.

Las energías renovables lideraron la generación eléctrica, con un 48% del total, seguidas de combustibles fósiles (28%) y energía nuclear (23%). Entre las tecnologías renovables, la eólica aportó el 17% de la electricidad, seguida de la hidráulica (13%), la solar fotovoltaica (11%) y los biocombustibles.

A pesar del crecimiento renovable, el mix energético europeo sigue dominado por combustibles fósiles, especialmente en términos de energía disponible total. En 2024, el suministro energético de la UE estuvo compuesto principalmente por petróleo y derivados (38%), seguido de gas natural (21%), renovables (20%), energía nuclear (12%) y combustibles sólidos como el carbón (10%).

Esta estructura refleja el peso que todavía tienen sectores como el transporte y determinados usos industriales, donde los combustibles fósiles siguen siendo predominantes.

En cuanto a los precios de la electricidad y el gas para para hogares correspondientes a la primera mitad de 2025, Alemania lideró los precios más altos con 38,4 € / MWh, frente a los 10,4 € / MWh de Hungría. En España, el promedio fue de 26,1 € / MWh, y el promedio de la UE, de 28,7 € / MWh.

Alta dependencia de importaciones energéticas

Uno de los rasgos estructurales del sistema energético europeo es su dependencia de importaciones. En 2024, la UE produjo solo el 43% de la energía que consumió, mientras que el 57% procedió de importaciones externas. Esta dependencia energética varía notablemente entre países: mientras algunos Estados miembros superan el 90% de dependencia, otros presentan niveles mucho más reducidos gracias a su producción nacional.

En España, según Eurostat, el porcentaje de importación fue del 68,9% en 2024.

El petróleo y los productos petrolíferos constituyen la principal categoría importada, representando el 67% de todas las importaciones energéticas, seguidos por el gas natural (24%), combustibles fósiles sólidos (4%), electricidad (3%) y energías renovables (2%).

Entre los principales proveedores energéticos externos destacan Estados Unidos, principal suministrador de petróleo y derivados; Noruega, que lidera el suministro de gas natural; y Australia, principal origen de las importaciones de carbón.

El transporte, principal consumidor de energía

El sector del transporte sigue siendo el mayor consumidor de energía en la Unión Europea, concentrando el 31% del consumo final, principalmente debido al transporte por carretera. Le siguen los hogares (27%), la industria (25%), los servicios comerciales y públicos (13%) y el sector agrícola (3%).

En cuanto a los tipos de energía utilizados, los productos petrolíferos siguen dominando el consumo final con el 37%, seguidos de la electricidad (23%), el gas (20%) y el uso directo de renovables como biomasa o energía geotérmica (12%).

Eficiencia energética y reducción de emisiones

El informe también destaca los avances en eficiencia energética y reducción de emisiones. Entre 1990 y 2023, las emisiones netas de gases de efecto invernadero en la UE se redujeron un 36%, mientras que el consumo de energía primaria ha disminuido en la última década.

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