El Grupo Kutxabank reduce a cero la huella de carbono de su consumo eléctrico gracias a la solar

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Las cerca de 900 sucursales bancarias y la totalidad de los centros de trabajo del Grupo Kutxabank ya se abastecen exclusivamente de electricidad verde, proveniente de la planta fotovoltaica Núñez de Balboa de Iberdrola, cuya construcción concluyó a finales de 2019.

Desde el 1 de enero está en vigor el contrato de suministro de energía con base en energías renovables que había suscrito el Grupo financiero con Iberdrola en 2018, el primer contrato de este tipo firmado por una empresa energética y un banco en todo el mundo.

En la práctica, supone que se ha eliminado por completo la huella de carbono producida por el consumo eléctrico de todas sus oficinas y de la totalidad de los centros en los que se ubican sus servicios centrales.

Dada su actividad financiera, el Grupo no emite un volumen de emisiones directas muy significativo. Las más representativas se originaban de forma indirecta por el consumo de electricidad, aunque su volumen se ha ido reduciendo de forma gradual en los últimos años gracias a las políticas activas de eficiencia energética puestas en marcha por el Banco.

Además, Kutxabank compensa la emisión de los gases con efecto invernadero con el mantenimiento y conservación de amplias superficies de masa forestal: la entidad financiera gestiona más de 1.000 hectáreas de bosque, que dan cabida a una amplia variedad de ecosistemas ricos en biodiversidad. Para su explotación dispone de un Plan de Gestión Forestal bajo Certificación PEFC, que garantiza la Gestión Forestal Sostenible.

Además, cuenta con una política ambiental institucional muy activa, y con una Guía de Buenas Prácticas Ambientales, cuya finalidad es sensibilizar y mejorar el desempeño ambiental de todas las personas que trabajan en Kutxabank.