Rödl & Partner: Sociedades del proyecto fotovoltaico, su estructura nacional e internacional

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Índice

  1. Las energías renovables, el bote salvavidas contra el cambio climático como objetivo de inversión
  2. Financiación para proyectos fotovoltaicos: Préstamo, Leasing & Project Finance
  3. Sociedades del proyecto, su estructura nacional e internacional
  4. Contabilidad y auditoría de proyectos fotovoltaicos
  5. Mercado y comercialización
  6. Impuestos
  7. Tasas y licencias
  8. Contratos del proyecto, garantías y seguros
  9. Mecanismos alternativos de resolución de conflictos en el sector de energía (ADR/Arbitraje)

La estructura de financiación de la mayoría de los proyectos grandes fotovoltaicos a través de una “Proyect Finance” requiere una estructura especial de grupo de sociedades y la formación de las llamadas SPV (“Special Purpose Vehicle”).

SPV

a) Estructura legal

La SPV suele ser nada más que una Sociedad Limitada constituida con el único fin de ser el marco de la inversión en energías renovables.

Muchas veces la SPV está ya constituida por el desarrollador del proyecto fotovoltaico, es decir la compañía encargada de obtener el punto de acceso y conexión a la red y los demás autorizaciones y licencias así como el contrato sobre el terreno dónde está ubicado la instalación. El conjunto de éstas se llaman derechos de proyecto y que tienen que ir al nombre de la SPV. Durante el proceso del desarrollo del proyecto la SPV pasa de ser titularidad del desarrollador al inversor final que financia y mantiene la planta fotovoltaica. Dado a la estructura de la financiación (Project Finance) y las garantías a dar a los institutos financiadoras (bancos) que entre otras es la prenda de las participaciones, es recomendable utilizar para cada proyecto fotovoltaico una SPV nueva. Además, es de alta importancia para el desarrollador de proyectos alocar bien los gastos de cada proyecto a las SPV para que durante la fase de funcionamiento se puedan amortizar dichos gastos en la SPV.

b) Estructura en caso de inversiones extranjeras

El inversor final a su vez tendrá su estructura o bien ya en España o en el extranjero con un vehículo propio de inversión, es decir donde sus equity sponsorshan invertido los fondos propios.

Dependiendo de la estructura legal de éste vehículo de inversión, la estructura legal de la SPV puede variar. Existen vehículos de inversión en forma de sociedades personalizas dónde tributan en su país de origen los comanditarios y para evitar doble imposiciones, el SPV también tiene que tener una estructura comparecida en España

c) Estructura Holding

De todas formas en inversiones desde el extranjero es recomendable que la matriz de la SPV sea una holding española (en forma de sociedad capitalista) que a su vez tiene las SPV como filiales. La razón tiene que ver con la consideración de instalaciones fotovoltaicas como inmuebles cuya venta -según muchos acuerdos para evitar la doble tributación- tributaría en España (el vehículo extranjero vende la SPV española) cuando los beneficios de una venta de participaciones en España (la holding española vende la SPV española) en muchos casos está exenta de tributos.

 

d) Capitalización de la SPV

Inicialmente la SPV se suele constituir con un capital mínimo de 3.000€. A largo del desarrollo del proyecto la SPV necesita fondos propios para afrontar los gastos de la ingeniería, tasas, etc. (y no tener ingresos), para no entrar en subcapitalización, que es cuando los fondos propios están debajo de 50% del capital social – y las consecuencias para los administradores de la SPV. Para dotar a la SPV más fondos propios hay varias formas que van desde el aumento de capital (con o sin prima), aportación de socios hasta los préstamos participativos.

 

e) Órgano de administración de la SPV

Mientras el desarrollador de proyecto es el único socio de la SPV no hay razones para cambiar la estructura de uno o varios administradores solidarios. Las cosas cambian cuando el inversor entra en la SPV (muchas veces cuando hay que otorgar la garantía financiera de los 40/KWp para el punto de conexión y acceso) y quiere tener un cierto control tanto sobre el órgano de administración como sobre el capital social de la SPV. Dentro del órgano de administración se ofrece el modelo de dos administradores mancomunados (actuación conjunta) uno nombrado por el lado de desarrollador de proyectos y el otro por el inversor o lo mismo con un Consejo de Administración con 4 miembros, con el riesgo inherente de un bloqueo de la SPV en caso de discrepancias.

f) Contratos de socios en una SPV

Los acuerdos entre socios – denominados share holder agreements SHA- pueden ser fuentes de largas discusiones y contratos extensos y complicados (y caros). Si las partes antes de contratar un abogado para la redacción ya deciden sobre los contenidos básicos – tal como órgano de administración, participación en la financiación, participación en los beneficios, distribución de beneficios, derechos de salida (exit options), opciones de compra, consecuencias de incumplimientos – las negociaciones entre los abogados serán mucho más cortas y eficientes.

Por Christoph Himmelskamp, Rödl & Partner, Barcerlona

La próxima parte 4. Contabilidad y auditoría de proyectos fotovoltaicos, se publicará en mayo.