La columna de UNEF: Influencia y transparencia en las renovables: las asociaciones, más importantes que nunca

Share

Hace poco más de dos años la Mesa del Congreso de los Diputados, encargada del gobierno interior y la organización del trabajo parlamentario, añadía un nuevo título a su Reglamento: Del Registro de Grupos de interés y la transparencia debida, lo que ha supuesto un paso decisivo para el sector del lobby en nuestro país.

En él se definía a los Grupos de interés, lobbies o lobistas como aquellas personas físicas o jurídicas […], que se comuniquen de forma directa o indirecta con titulares de cargos públicos en favor de intereses privados […]  intentando modificar o influir sobre cuestiones relacionadas con la elaboración, el desarrollo o la modificación de iniciativas legislativas.

Se trata de un hito fundamental en la regulación de esta actividad, proceso que en nuestro país está aún dando sus primeros pasos. Hasta la fecha, solo tres regiones cuentan con un registro de grupos de interés según APRI, la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales: Castilla – La Mancha, Cataluña y Madrid.

Sin embargo, en el carril de al lado, a una velocidad mayor a la que producen los cambios regulatorios en la materia, las asociaciones sectoriales avanzan desde hace ya varios años, desarrollando una importantísima labor en pro de la defensa del sector.

Asociaciones como la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) intentan influir en los procesos legislativos para facilitar el despliegue de la tecnología fotovoltaica y eliminar las trabas administrativas que dificultan una correcta e inclusiva transición energética.

Así, tan sólo en 2020 la UNEF mantuvo decenas de reuniones con partidos de todo el espectro ideológico, representantes de las comunidades autónomas y entes de energía, presentó cerca de dos docenas de alegaciones e influyó en la redacción de numerosas normativas regionales para la eliminación del requisito de licencia de obras en instalaciones de autoconsumo.

 La verdadera fortaleza de una asociación es su capacidad de influencia.

¿Se imagina el esfuerzo económico y laboral que supondría para una PYME desarrollar este trabajo en solitario? En un país en el que más del 90% de las empresas son microPYMES de menos de 10 trabajadores, según datos de la OCDE, la relevancia del asociativismo es mayúscula, al fin y al cabo, la verdadera fortaleza de una asociación, a parte del número de miembros que representa, es su capacidad de influencia.

No debemos obviar que las asociaciones actúan, además, como representantes a nivel nacional e internacional, transmitiendo los intereses agrupados de las empresas que las conforman a organismos supranacionales y compartiendo mejores prácticas con otros países.

Una labor que, no en pocas ocasiones, pasa completamente desapercibida para sus miembros. ¿Sabía que la UNEF desarrolló una Estrategia Industrial para el sector fotovoltaico?, ¿que ha elaborado un documento para convertir a nuestro país en un hub fotovoltaico?, ¿que redactó una propuesta para atraer parte de los fondos NEXTGen de la Unión Europea?, ¿que participa activamente en la Agencia Internacional de la Energía, el Global Solar Council o Solar Power Europe?

En un momento de emergencia climática y fuerte desarrollo renovable como el actual, en el que cada vez existe una mayor conciencia social por la sostenibilidad y que cuenta con el favor de la opinión pública, la labor de lobby que desarrollan las asociaciones cobra una especial relevancia.

Ahora, más que nunca, es importante estar unidos. Ahora, más que nunca, es importante asociarse.

The views and opinions expressed in this article are the author’s own, and do not necessarily reflect those held by pv magazine.

Este contenido está protegido por derechos de autor y no se puede reutilizar. Si desea cooperar con nosotros y desea reutilizar parte de nuestro contenido, contacte: editors@pv-magazine.com.