La Fundación Renovables reclama que en 2030 las emisiones de la UE se reduzcan un 65% con respecto a las de 1990

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En el marco de la COP25 que comenzó este lunes en Madrid, la Fundación Renovables presenta un Manifiesto con el que hace un llamamiento a todos los agentes sociales, económicos y políticos para pasar a la acción e implementar, con la mayor urgencia, medidas mucho más ambiciosas que transformen radicalmente el sistema energético y logren descarbonizar por completo la economía en 2050, de modo que se contenga el calentamiento global en 1,5 °C a finales de siglo. Los últimos informes indican que hemos perdido de vista el buen camino: aumentos globales del 1,8% de emisiones de C02 en 2018 en la generación energética, del 1,2% en el transporte y del 3% en la industria reivindican actuar de manera disruptiva.

Más allá de los grandes titulares que copan portadas, como la que recoge la declaración del Europarlamento la semana pasada declarando la emergencia climática en el continente, lo que se necesitan son acciones firmes y decididas ante el mayor reto que tiene la humanidad ante sí. Debemos pasar de las palabras a las acciones concretas, quedando reflejadas en ambiciosos Planes Nacionales de Energía y Clima (PNEC) de los diferentes Estados de la Unión Europea, empezando por el de España.

A pesar de las movilizaciones que están recorriendo diversas ciudades del mundo desde hace un año y medio, la situación actual reclama una movilización mucho más contundente de toda la población en su conjunto, sostenida en el tiempo y abarcando a todos los grupos de edad. La ciudadanía juega un papel esencial, pues su comportamiento como consumidores puede incitar a cambios profundos en el resto de los agentes económicos y políticos.

Culminar con éxito y a tiempo el cambio de modelo energético requiere articular una gran transformación de nuestro sistema socioeconómico en su conjunto. El cambio no puede ser tranquilo y respetuoso con el actual statu quo, pues ello sería profundamente contradictorio con la situación de emergencia climática en la que nos encontramos. Por el contrario, necesitamos subvertir el actual modelo energético, transformándolo radicalmente, a la mayor velocidad, desde una nueva visión de la energía que sea respetuosa con el medioambiente y con las generaciones futuras, permitiendo cubrir las necesidades energéticas en términos de equidad y justicia social e intergeneracional.

Frente al actual objetivo de reducción de emisiones del 40% en 2030 con respecto a 1990 que tiene fijada la Comisión Europea y el planteamiento de la Eurocámara de elevarlo al 55%, la Fundación Renovables reclama un objetivo aún más ambicioso: la reducción de las emisiones en un 65% en 2030 con respecto a 1990 en la Unión Europea. En España, planteamos un objetivo de reducción del 50%, para lo cual hay que actuar con la mayor celeridad pues en 2018 las emisiones estuvieron un 17% por encima de 1990. Solo así podremos garantizar el objetivo de emisiones cero en 2050. La COP25 en Madrid puede ser un gran primer paso, pero también uno de los mayores fracasos; todo dependerá de la ambición de los compromisos políticos que se acaben acordando.

Por Fundación Renovables