Verdades cómodas y verdades incómodas sobre el autoconsumo

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Vaya por delante que el autoconsumo me parece una buena opción para el consumidor eléctrico. Es más, lo apoyo, no sin antes recomendar al consumidor eléctrico que se informe antes de lanzarse a esta nueva posibilidad de autoproducirse la energía en casa. Porque ni lo recomiendo por defecto, ni es lo único que recomiendo a quien quiera reducir su factura y su huella de carbono. Y para ello me permito en este artículo ampliar las opiniones con algunos puntos que gustará oír, y otros que quizás no tanto.

Verdades cómodas:

  1. El autoconsumo reduce para un hogar o empresa el consumo eléctrico de la red, con la consiguiente reducción de emisiones y el consiguiente ahorro económico de los kilovatios hora no comprados, así como -según el tipo de autoconsumo- un ingreso por los kilovatios hora excedentarios vertidos a la red.
  2. El autoconsumo se ha abaratado considerablemente en los últimos años, y no solo ya cuesta cantidades asumibles por una familia, sino que existen modelos de negocio que anticipan la totalidad de la inversión sin coste inicial para el consumidor. Muchas comercializadoras ya ofrecen la instalación y se encargan de todas las gestiones incluido el mantenimiento.
  3. El autoconsumo reduce la volatilidad de la factura, aislándola parcialmente de los vaivenes de los precios de los combustibles y políticas energéticas cambiantes.
  4. El autoconsumo es tanto más rentable cuanto más consumo se desplace a las horas de sol, como el horno, la lavadora, lavavajillas, la bomba de calor o el vehículo eléctrico.
  5. El autoconsumo fomenta el empleo local, tanto para la instalación como para el mantenimiento de los paneles y resto de componentes.
  6. El autoconsumo reduce las pérdidas en las redes de transporte y distribución, al producirse junto al consumo y evitar el tránsito de la energía por centenares de kilómetros de cables.
  7. El autoconsumo aprovecha superficie de tejados sin especial uso (obviando la superficie ocupada desde hace algunos años por sistemas solares térmicos para calentamiento de agua)
  8. España está en potencia de autoconsumo muy por detrás de países como Alemania, Italia, e incluso Inglaterra, a pesar de que estos países tienen mucho menos sol.
  9. Nunca tuvo sentido desincentivar el autoconsumo mediante el ‘impuesto al sol’, y la suspensión de dicho impuesto es sensata, acorde a la normativa europea, y acorde al derecho a la libre elección de los consumidores de su cesta de abastecimiento energético.

Verdades incómodas

  1. El autoconsumo es menos eficiente energéticamente que la energía solar a gran escala, o escala industrial. Es decir que a misma potencia instalada (y eficiencia del panel escogido) la solar a gran escala produce más kilovatios hora por su generalmente mejor orientación, especialmente si se dota de estructuras con seguidores solares que es la tendencia más frecuente hoy en día. Y más aún con paneles bifaciales que es la tendencia futura. O dicho de otra manera, la misma energía puede producirse a nivel nacional con menos potencia instalada en grandes plantas, que en muchas plantas pequeñitas distribuidas por los tejados de media España. Esa ganancia energética de la energía solar a gran escala respecto a la solar en autoconsumo supera ampliamente a las pérdidas en las redes evitadas por el autoconsumo.
  2. A nivel macroeconómico, el autoconsumo es menos eficiente económicamente que la energía solar a gran escala, por un factor típico de 1,5 a 3 veces en función del tamaño de la instalación, estructuras necesarias en tejado, oferta comercial etc. A precios recientes para pequeñas instalaciones domésticas, el kilovatio instalado de autoconsumo puede costar hasta 3 veces más que en grandes instalaciones (eso sí, incluyendo el IVA correspondiente). Esto quiere decir que como país quisiésemos cubrir X% del consumo eléctrico nacional con energía fotovoltaica, costaría aproximadamente la mitad hacerlo con grandes plantas que con muchas pequeñas instalaciones de autoconsumo. Eso sí, a costa de, o en parte debido a, el menor empleo necesario.
  3. El desarrollo masivo del autoconsumo no reduce prácticamente nada la necesidad de redes eléctricas en España ya que las redes se diseñan para los momentos más críticos del sistema, que típicamente son tras la puesta de sol. Así mismo la potencia de generación firme necesaria en el sistema eléctrico para garantizar que no haya apagones ninguna hora del año es idéntica con o sin un desarrollo masivo del autoconsumo.
  4. En AFRY proyectamos un precio del ‘pool’ en horas de sol a la baja en el medio y largo plazo por la elevada potencia solar que va a instalarse en el mercado ibérico. Esto quiere decir que los ahorros del autoconsumo por menor compra de energía en horas de sol irán a la baja, y por la misma regla la venta de excedentes a ‘la red’ también será cada vez menos lucrativa. Pero, ¿no es un pool en horas de sol a la baja una buena noticia para el consumidor?
  5. En AFRY proyectamos unos peajes de acceso a la baja en el medio y largo plazo, por el fin de los pagos regulados relacionados con el déficit de tarifa histórico, y por la reducción gradual de subsidios a las renovables existentes, considerando incluso los posibles costes regulados adicionales asociados a ‘la transición energética’. Esto quiere decir que los ahorros del autoconsumo por peajes evitados irán a la baja. Pero, ¿no son unos peajes a la baja una buena noticia para el consumidor?
  6. Los paneles solares tienen una degradación típica de 0.5% a 1% anual, según su calidad y coste. Esto implica que a los 20 años el panel producirá al menos 10% menos y que por tanto los ahorros por la energía autoproducida irán a la baja.
  7. Los tres puntos anteriores implican que el ahorro económico real del autoconsumo para los pequeños consumidores, incluyendo todos los costes, será con alta probabilidad inferior a lo que sugerirán todos los estudios de viabilidad económica. Esto se debe a que, por la dificultad de hacer estudios prospectivos detallados y por la cantidad de incertidumbres del futuro, todos los estudios que he visto se basan en extrapolar simulaciones pasadas con datos del año anterior: ‘si usted hubiera puesto un panel el año pasado, dados los peajes evitados, y los precios horarios del pool, su factura anual hubiera sido p.ej. 25 €/mes inferior, o 300 € inferior en todo el año. Como esta instalación cuesta p.ej. 3.000 €, el payback es de 10 años’. O bien, ‘una inversión de 3.000 € con 20 años ahorrando 300 €/año le proporciona una TIR de 8%’. En modelos de negocio en que la comercializadora acomete la inversión y mantenimiento anual y cobra una cuota mensual, el cálculo a realizar es si dicha cuota es inferior al ahorro evitado. ‘Le cobramos una cuota de 20 €/mes que cubre el alquiler y mantenimiento, por lo que obtendrá un ahorro neto de 5 €/mes y 60 €/año.’ De cumplirse los pronósticos anteriores (que no dejan de ser pronósticos), unos ahorros decrecientes simplemente implican que la instalación no habrá resultado tan rentable como se pensaba, o incluso que finalmente no fue estrictamente rentable, en función del precio de compra y mantenimiento anual asociado. Ojo, por existir, también existe la posibilidad contraria ante peajes variables al alza o precios de la energía crecientes en las horas de sol. Sin ir más lejos, el último acuerdo de gobierno entre PSOE y Unidas Podemos propone una subida del término variable de los peajes.
  8. El dimensionamiento económicamente óptimo de los sistemas de autoconsumo debe hacerse caso a caso y hay gran variedad de casuísticas según el perfil horario de consumo. Pero en líneas generales el óptimo es un panel relativamente pequeño, en el entorno de 10% a 20% de la potencia contratada, y autoproducir alrededor del 10% a 30% del consumo anual. Debe ser suficientemente pequeño para no verter excedentes a la red casi nunca, aunque ‘la red’ los remunere a precios de mercado. Todo sistema ‘económicamente sobredimensionado’ también puede producir ahorros netos, pero inferiores a una instalación más pequeña. En cualquier caso, ¡todo consumidor que pondere más maximizar su porcentaje de autoconsumo para frenar el cambio climático o para reducir la volatilidad del mercado frente a la minimización de la factura neta puede instalar un panel todo lo grande que quiera!
  9. Los sistemas de autoconsumo con baterías, hoy por hoy, y salvo casos puntuales atípicos (como sistemas de riego o consumos alejados de la red), están muy lejos de ser económicamente rentables. Esto no quiere decir que, quien busque maximizar su porcentaje de autoconsumo, no deba instalar una batería. También parece justo decir que dicha motivación de maximizar el nivel de autoconsumo, a pesar de ser económicamente ineficiente, es una noble causa tan digna como comprarse un electrodoméstico grande y caro pero de bajo consumo. No toda decisión de compra debe basarse en el coste; ¡afortunadamente para la innovación hay ‘early adopters’ y consumidores selectivos que toman decisiones en base a otras emociones!
  10. La potencia total de autoconsumo fotovoltaico que se instalará en el sistema español influye negativamente en la que se instalará en plantas a gran escala. Esto se debe a que las inversiones en plantas a gran escala estarán principalmente motivadas por las señales de precio de mercado mayorista, el ‘pool’, al cual le es indiferente que un panel solar esté instalado en un tejado o en una gran planta en la llanura andaluza. En el caso de potencia solar proveniente de subastas con incentivos gubernamentales, cabe discutir la motivación de los futuros gobiernos, pero en grandes líneas, se puede decir que todo kilovatio solar instalado de autoconsumo no es aditivo sino sustitutivo de un kilovatio solar a gran escala, de la misma manera que plantarte tus tomates en un huerto propio no sumaría, sino que sustituiría el cultivo mayorista de tomates. Esto quiere decir que instalarse un panel para autoconsumo, a la larga, no implica salvar más el planeta que dejar que ‘el mercado’ lo instale en grandes plantas; que lo hará.
  11. Si bien no tiene sentido penalizar el autoconsumo, tampoco parece tener sentido incentivarlo económicamente en España como lo han hecho países de nuestro entorno, que han desarrollado grandes cantidades en base a incentivos regulados. Ni siquiera mediante un diseño de peajes que pondere fuertemente el término variable en detrimento del término fijo para maximizar el ahorro. Si acaso, en un sistema hacia el que vamos con más costes fijos tanto en redes como en la propia generación con fuentes renovables, y con gran necesidad de controlar la punta de demanda del sistema, tiene sentido un peso elevado en el término fijo y moderado en el variable, habida cuenta de que ya existe ahorro variable al consumir menos y comprar menos energía en el pool. En el futuro tendremos que ajustar los peajes en base a los incentivos necesarios en cada momento, pero no parece que el autoconsumo sea un fin per se más necesario que la energía solar a gran escala; por más que otros países con menos terreno disponible y otras motivaciones seguro que muy válidas hayan decidido en el pasado incentivar dicha modalidad solar. Tampoco parece que haya especial motivo para incentivar el autocultivo de tomates…
  12. Si quieres salvar el planeta y contribuir a mitigar el cambio climático, a largo plazo tiene más y mejor impacto reducir y adaptar tus consumos horarios que instalarte un panel de autoconsumo. Esto es desplazar o automatizar consumos eléctricos a la madrugada, próximamente también al medio día ya que irá penetrando mucha energía solar, e idealmente de manera más dinámica en base a las horas exactas de precios bajos que irán en aumento y serán cambiantes; esto es algo que ya hoy en día puedes conocer diariamente por adelantado en diversos medios (por ejemplo en https://www.esios.ree.es/es/pvpc).

Entonces, ¿me pongo o no me pongo un sistema de autoconsumo? Pues siento no daros una recomendación sencilla SÍ o NO, entre otros motivos porque hay muchas casuísticas y no hay una respuesta que valga para todos. Lo que sí os recomiendo es:

que os informéis bien, que entendáis lo que os propone la oferta comercial, los costes que incluye y los que no incluye que debéis solicitar o estimar;

que no os guieis por ‘ande o no ande, el burro grande’, y lo dimensionéis bien junto con vuestro asesor técnico simulando el impacto de paneles más grandes o más pequeños. Y si vuestra noble motivación no es exclusivamente económica, adelante con el burro grande, ¡pero luego no os quejéis de que el burro anda poco!

que si tenéis tiempo y ganas os lancéis sin dudarlo a poneros un sistema de autoconsumo, porque no os vais a equivocar incluso si la rentabilidad es baja e inferior a la esperada. Habréis contribuido a frenar el cambio climático como mínimo más rápido de lo que lo hará el mercado en grandes plantas renovables, habréis dado trabajo local, y tendréis una factura menos volátil año a año. Y probablemente habréis empezado a organizar vuestros consumos hacia las horas de sol. Y ojo, tendréis noble tema de conversación con los suegros o con ese amigo/a al que le encanta el cambio climático y todo lo ‘disruptive’ y ‘sustainable’!

que si no tenéis tiempo o no lo veis claro, tampoco sois peores ciudadanos por no poneros un sistema de autoconsumo y podéis contribuir muy activamente a la descarbonización reduciendo y adaptando vuestros consumos eléctricos a las condiciones del sistema. Las altas penetraciones renovables que queremos instalar hacia 2050 y más allá son exactamente igual de posibles e igual de difíciles con tu autoconsumo que sin él.

Javier Revuelta, Principal en AFRY

Javier Revuelta es Ingeniero Industrial por ICAI, MBA por INSEAD Business School, y es Principal en AFRY (anteriormente Pöyry). AFRY es una empresa de ingeniería, diseño y consultoría en sostenibilidad y digitalización. AFRY Management Consulting es líder en servicios para el sector energético.

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