Barcelona quiere aún más sol

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El Consejo Metropolitano del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) aprobó la semana pasada el Plan Clima y Energía 2030, un programa para cumplir con los objetivos europeos de reducción de las emisiones de CO2 un 40 % en 2030, alcanzar un 30 % de energías renovables y mejorar un 30 % la eficiencia energética.

“Las principales inversiones, que ya se están llevando a cabo, consisten en implantar energías renovables en los equipamientos del territorio mediante placas fotovoltaicas, y a la vez favorecer la adaptación de la metrópolis a los impactos que ya se están experimentando del aumento de la temperatura,” dijo la entidad en un comunicado.

El plan prevé hasta 96 acciones diferenciadas, todas con aplicación práctica en el territorio y divididas en cuatro grandes categorías: renaturalización, potenciación de la generación local de energías renovables, sensibilización y coordinación entre la AMB y los ayuntamientos metropolitanos.

En cuanto a la mayor presencia de las renovables, el plan prevé la instalación de placas fotovoltaicas en las cubiertas de diferentes edificios públicos de los municipios metropolitanos, “ya que se considera que la energía solar es la fuente con mayor potencial y rentabilidad en nuestro territorio”.

El compromiso de la ciudad con la energía solar, sin embargo, no es nada nuevo. En agosto de 2017, el Ayuntamiento de Barcelona anunció un plan de 12 millones de euros para el despliegue de sistemas fotovoltaicos en las cubiertas de los edificios públicos de la ciudad.

La nueva iniciativa forma parte del programa “Programa de Impulso a la Generación de Energía Solar”, que fue anunciado por la administración de la ciudad en marzo de 2017 y tenía como objetivo promover la energía solar para el autoconsumo en el territorio de la ciudad.

El plan, que no excluía la participación de inversores privados, también conllevaba descuentos que pueden cubrir hasta el 60 % del costo de compra e instalación de un sistema fotovoltaico, así como incentivos fiscales. Al mismo tiempo, el gobierno de la ciudad planeaba la creación un distribuidor público de energía especializado en energía renovable para la venta de energía a ciudadanos privados y al Ayuntamiento.

Barcelona lanzó entonces una plataforma en línea para informar a sus ciudadanos sobre los avances en la transición energética de la ciudad.