Entregados los primeros estudios oficiales de Grid Forming en España para proyectos de baterías

Share

Septiembre de 2024, el Gobierno de España lanza la convocatoria  de ayudas a proyectos almacenamiento hibridados y marca las pautas para realizar un análisis demostrativo de las capacidades de Black Start de estas plantas hibridadas, criterio que se aprecia como poco necesario desde algunas fuentes del sector y que es adaptado en la segunda convocatoria y retirado de las siguientes convocatorias. Poco después, el 28 de abril de 2025 a los pocos meses de la adjudicación del segundo PERTE, a las 12:33 horas del 28 de abril España se queda a oscuras.

Pero los primeros proyectos acogidos a esa primera convocatoria van avanzando y llegan a la necesidad de demostrar sus capacidades de arranque desde cero, por lo que la consultora navarra SiG ha aplicado un exhaustivo análisis con más de 500 simulaciones por parque, cumpliendo los requisitos exigidos por IDAE y los requerimientos pautados por Red Eléctrica de España para los estudios EMT (simulaciones de alta precisión y representatividad), en un análisis pionero que incluso ha servido para localizar algunas necesidades de mejora en los requerimientos.

“Estamos viviendo la progresiva incorporación de la generación renovable como protagonista en fortalecer la red, en la misma línea que avanza la participación en el control de la tensión”, explica Xabier Barón, responsable de operaciones del SiG. Será destacable conocer las novedades que de en pocos meses aportará la actualización de la Norma Técnica de Supervisión (NTS) el código de red español, y que se espera conocer antes del mes de agosto.

“El Grid Forming será otro de los principales vectores donde la generación renovable va a contribuir en robustecer la red, y el almacenamiento es clave para esto” destaca Barón.

Este estudio se enmarca en una nueva etapa que ha iniciado la consultora debido a la evolución natural del mercado renovable, donde la firma también ha empezado a prestar sus servicios de demostración de cumplimiento de código de red en el ámbito del almacenamiento energético y la gran demanda como los centros de datos.

A ello se suma una red cada vez más «compleja», con «miles de pequeñas unidades de generación», insiste Barón, que lógicamente evolucionará y seguirá adaptando sus normativas y exigencias para gestionar mejor esta complejidad “de lo contrario corremos el riesgo de que cumpliendo todas las normativas acabemos teniendo nuevas incidencias”. A todo este debate esencialmente técnico se suman las necesidades estratégicas como país, y las responsabilidades a nivel medioambiental «Si queremos ser soberanos energéticamente, cada vez será más necesario gestionar y poner en valor el papel de la generación renovable como participante activo del sistema», subraya.

En estos momentos, la consultora navarra sigue presente en países como Portugal, España, Italia, Grecia, Brasil, Estados Unidos, Australia, Sudáfrica y Reino Unido. Recientemente, además, ha desembarcado con proyectos en Finlandia y Dinamarca. «Son dos de los países europeos con los operadores de red más exigentes. Allí hemos desarrollado proyectos muy exitosos relacionados con la gran demanda y las baterías», desgrana.