CL Grupo Industrial ha concluido las obras de un proyecto de autoconsumo industrial «El Corchito». La nueva planta solar fotovoltaica, con una potencia instalada de más de 25 MWp, integrada por 35.820 módulos solares bifaciales de 700 Wp cada uno y ubicada en el término municipal de Jerez de los Caballeros, estará dedicada íntegramente al suministro energético de Siderúrgica Balboa, una de las compañías clave de la División Acero del Grupo.

Según la empresa, se trata del segundo mayor proyecto de autoconsumo industrial construido hasta la fecha en España. La inversión total prevista en esta nueva instalación fotovoltaica asciende a más de 14 millones de euros.
La infraestructura ha sido ejecutada por GES (Global Energy Services), empresa especializada en ingeniería y construcción de energías renovables, también perteneciente a la corporación, y desarrollada bajo la fórmula EPC (ingeniería, aprovisionamiento y construcción). Las obras se iniciaron el pasado 19 de mayo.

Imagen: CL Grupo Industrial
La compañía estima que la planta le permitirá cubrir cerca del 10% de su consumo energético anual, con una tasa de aprovechamiento del 90% y un ahorro estimado de 2,5 millones de euros al año.
La construcción de la planta solar fotovoltaica El Corchito, enmarcada dentro del proyecto denominado “Hacia la siderúrgica sostenible y competitiva: Estrategia de descarbonización en Balboa”, recibe financiación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia NextGenerationEU, financiado por la Unión Europea y gestionado por el Ministerio de Industria y Turismo del Gobierno de España.
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s impresionante ver proyectos de autoconsumo de esta envergadura en la industria pesada, porque demuestran que la fotovoltaica ya no es solo cosa de viviendas o pequeñas naves, sino una herramienta real para descarbonizar sectores muy intensivos en energía como el siderúrgico. Instalar 25 MWp directamente sobre la propia demanda es un mensaje muy claro de apuesta por la estabilidad de costes y por una estrategia energética a largo plazo.
También es muy interesante el efecto tractor que pueden tener iniciativas así sobre el resto del tejido industrial: cuando una gran empresa se lanza a un proyecto de autoconsumo de este tamaño, el resto del sector se fija, pregunta, compara y se plantea dar pasos similares. Este tipo de casos de éxito ayudan mucho a normalizar la idea de que la industria puede (y debe) ser protagonista en la transición hacia un modelo más sostenible.