Cómo proteger los activos solares de los incendios forestales
Los reportes de incendios forestales en toda Europa han aumentado en los últimos años. No solo se ven afectados los destinos vacacionales del sur de Europa como las zonas alrededor de Madrid, Creta y el sur de Francia. También se están produciendo incendios en Gran Bretaña, Bélgica y Alemania, impulsados en parte por el cambio climático, que está provocando olas de calor y períodos de sequía más frecuentes y persistentes. La industria fotovoltaica debe adaptarse a esta realidad cambiante, ya que se espera que el riesgo de incendios forestales siga aumentando. Pero, ¿estamos indefensos frente a estas fuerzas de la naturaleza o existen medidas eficaces que pueden ayudar a reducir el riesgo?
En este contexto, vale la pena mirar más allá de las fronteras nacionales hacia países que ya han acumulado una mayor, y a menudo dolorosa, experiencia con los incendios forestales. En amplias zonas de Francia, por ejemplo, los propietarios están legalmente obligados a aplicar las denominadas Obligations Légales de Débroussaillement (OLD), término que puede traducirse como “obligaciones legales de desbroce”. El artículo L. 131-10 del Código Forestal francés define estas medidas de la siguiente manera:
“Desbroce: medidas destinadas a reducir el combustible vegetal de cualquier tipo con el objetivo de disminuir la intensidad del fuego y frenar la propagación de los incendios. Estas medidas garantizan suficientes discontinuidades en la cubierta vegetal. Incluyen la poda de los árboles que se conservarán y la retirada de los restos resultantes”.
De forma algo inusual para un país que, por lo demás, se administra de manera muy centralizada, las prefecturas locales determinan las zonas específicas afectadas y las normas aplicables. Las regiones afectadas aparecen resaltadas en rosa en el mapa del Geoportal. Sin embargo, los requisitos no se aplican únicamente en la región mediterránea y el sur de Francia. También están vigentes en el centro de Francia e incluso en Bretaña y Normandía, zonas que normalmente no se asocian con temperaturas extremas. Allí, la latitud y las condiciones meteorológicas son comparables a las de Alemania.
¿Qué medidas específicas exigen las OLD?
La Autoridad de Protección contra Incendios Forestales de Aquitania (DFCI) ha publicado una guía específica para operadores de sistemas fotovoltaicos. El siguiente diagrama ofrece una descripción simplificada de las normas aplicables.
La vegetación dentro del sistema fotovoltaico debe mantenerse corta. Este es el requisito más sencillo, ya que los operadores tienen un interés económico directo en evitar el sombreado. En instalaciones de gran escala o emplazamientos colindantes con bosques, también puede ser obligatoria la construcción de zanjas. Además, debe mantenerse una franja de acceso de cinco metros de ancho para los servicios de emergencia a ambos lados de la valla perimetral.
La mayor parte del mantenimiento de la vegetación y del desbroce exigidos oficialmente debe realizarse en un radio de hasta 50 metros alrededor de la valla perimetral de la planta fotovoltaica. Es aquí donde suelen surgir complicaciones. Por un lado, las parcelas adyacentes normalmente no están cubiertas por los contratos de arrendamiento existentes, lo que obliga a los operadores a coordinarse con los respectivos propietarios de los terrenos.
Por otro lado, estas medidas pueden ser complejas y costosas, especialmente cuando una planta fotovoltaica está rodeada de bosque o se encuentra en terrenos accidentados y de difícil acceso. El objetivo no es talar completamente los árboles ni eliminar por completo los arbustos, sino reducir la cantidad de vegetación inflamable. En la práctica, los operadores suelen enfrentarse a conflictos entre los requisitos de seguridad contra incendios y las normas de protección de especies, o entre las exigencias de compensación ecológica y las reglas que obligan a realizar un desbroce extensivo. Por ello, es esencial una estrecha coordinación con las autoridades locales.
Otro desafío es elegir el momento adecuado para realizar los trabajos. Si comienzan demasiado pronto en el año, la vegetación puede volver a crecer considerablemente antes del verano. Si empiezan demasiado tarde, podría producirse un incendio forestal antes de que se hayan aplicado todas las medidas de protección. Esto deja solo un estrecho margen, desde finales de la primavera hasta principios del verano, adecuado para realizar los trabajos. Encontrar un contratista especializado disponible durante este período puede representar un desafío adicional.
Tras los devastadores incendios en los alrededores de Burdeos, otra medida preventiva ha cobrado protagonismo. Cada vez se proponen más cortafuegos (pare-feu) en zonas densamente forestadas, donde los árboles se plantan especialmente próximos entre sí por razones económicas. Aún no está claro si esto dará lugar a requisitos específicos para la planificación, construcción y operación de sistemas fotovoltaicos.
Medidas voluntarias adicionales
Los operadores instalan depósitos flexibles de agua para combatir incendios, en algunos casos como requisito normativo y en otros como medida voluntaria. Deben tenerse en cuenta varios factores. Es esencial una estrecha coordinación con el cuerpo de bomberos local para garantizar que los equipos de emergencia dispongan del equipamiento y la preparación necesarios para combatir un incendio dentro de la instalación. Los cuerpos de bomberos no siempre están capacitados o dispuestos a intervenir activamente en incendios en parques solares. El depósito de agua también debería ser accesible desde el exterior de la valla perimetral para no perder tiempo abriendo portones o ingresando con vehículos al emplazamiento.
Otra medida posterior al mantenimiento de la vegetación consiste en retirar del lugar los restos resultantes. También en este caso, el objetivo es reducir la cantidad de material combustible. Cuando se utilizan ovejas para controlar la vegetación, esto ocurre automáticamente.
¿Cómo de eficaces son estas medidas?
pv magazine informó recientemente sobre una instalación de 11 MW en la que, a pesar de que un enorme incendio forestal atravesó el parque solar, solo resultaron dañadas dos estructuras de montaje de módulos, que sostenían alrededor de 100 módulos.
¿Cómo fue posible? El factor decisivo fue la aplicación constante e integral de medidas preventivas de protección contra incendios. Tanto el inversor como la empresa de mantenimiento han confirmado los detalles descritos en el artículo.
Este ejemplo demuestra que la protección preventiva contra incendios no es simplemente un requisito normativo. A medida que avanza el cambio climático y aumenta el riesgo de incendios forestales, estas medidas responden cada vez más a los propios intereses de los operadores. Naturalmente, la decisión de implementar medidas adicionales, así como su alcance, depende en gran medida de las condiciones locales.
Las opiniones y los puntos de vista expresados en este artículo pertenecen exclusivamente al autor y no reflejan necesariamente los de pv magazine.
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