Grenergy proyecta en Chile un parque solar de 516,9 MWp con un BESS de 430 MW / 3.010 MWh
Solar Antofagasta ha sometido al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) de Chile la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto Parque Fotovoltaico Antofagasta 1, cuyo grupo matriz figura en la documentación como Grenergy Renovables. La iniciativa contempla una planta solar de 516,92 MWp y 430 MW nominales, acompañada de un sistema de almacenamiento en baterías de 430 MW y aproximadamente 3.010 MWh, equivalente a siete horas de autonomía.
El proyecto se localizará en la comuna de María Elena, provincia de Tocopilla, región de Antofagasta, sobre una superficie total de 834,58 hectáreas. De ellas, 402,37 hectáreas estarán ocupadas por obras permanentes y temporales, mientras que el resto quedará libre de instalaciones.
La planta fotovoltaica estará compuesta por 820.512 módulos de 630 Wp de potencia unitaria. La electricidad producida podrá ser almacenada en el BESS para su posterior inyección al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), con el objetivo de desplazar la entrega de energía hacia períodos de mayor demanda.
Para la evacuación, la iniciativa contempla la nueva subestación eléctrica elevadora Salitre, de 33/220 kV, y una línea de alta tensión de 20,7 km. La infraestructura contará con 59 estructuras —dos marcos de línea y 57 torres reticuladas— y llegará hasta la subestación Kimal de 220 kV, existente y propiedad de un tercero, donde se realizará la conexión al SEN.
La DIA estima una inversión de aproximadamente 250 millones de dólares para el parque fotovoltaico, incluida la línea de transmisión y la subestación, y otros 270 millones de dólares para el sistema BESS, lo que sitúa la inversión descrita en el resumen ejecutivo en unos 520 millones de dólares. La cifra difiere de los 593 millones de dólares atribuidos al proyecto en informaciones publicadas tras su ingreso al SEIA; el documento adjunto desglosa expresamente los dos montos anteriores.
La fase de construcción tendrá una duración estimada de 20 meses y requerirá hasta 400 trabajadores, con un promedio de 200. La documentación sitúa el inicio de las obras en mayo de 2028, una vez obtenida una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable y los permisos sectoriales correspondientes. La conexión al SEN y el comienzo de la operación están previstos para febrero de 2030.
El parque tendrá una vida útil prevista de 40 años, hasta febrero de 2070, mientras que la fase de cierre se extenderá durante 18 meses. Durante la operación se contempla una plantilla media de cinco trabajadores y un máximo de nueve durante las tareas de mantenimiento.
Entre los compromisos ambientales voluntarios incluidos en la DIA figura un plan de coordinación con el cuerpo de bomberos de la provincia de Tocopilla para abordar los procedimientos ante posibles incendios o explosiones en las baterías. El documento también contempla medidas específicas frente a incendios en el BESS, explosiones químicas en los racks y eventuales incidentes durante el transporte, instalación o almacenamiento de baterías de litio.
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