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Cinco años más de plazo y apenas un 6% menos de ahorro: tres hallazgos del mapa del autoconsumo que rara vez llegan a un presupuesto

El principal resultado del análisis no es que Cádiz amortice antes que Bizkaia. Es que comparar amortizaciones sin conocer cómo se han calculado puede llevar a conclusiones equivocadas. Cuando esos supuestos son públicos y reproducibles, el lector ya no tiene que confiar en una cifra: puede comprobar por sí mismo el método que la produce.
Instalación de autoconsumo residencial en Santa Coloma de Farners, en la provincia de Girona | Imagen: BayWa r.e.

Entre Cádiz y Bizkaia hay más de cinco años de diferencia en el plazo de amortización. Sin embargo, al cabo de 25 años el ahorro total apenas cambia. Al aplicar una misma metodología a las 47 provincias peninsulares, con el mismo coste de instalación, el mismo hogar de referencia y todas las hipótesis publicadas, Beledan, una plataforma independiente de análisis que publica sus datos en abierto, encuentra tres resultados que rara vez llegan a un presupuesto: el ahorro acumulado a 25 años varía mucho menos de lo que sugieren los plazos de amortización, existe una franja de plazos que ninguna provincia ocupa, y en tres capitales sigue circulando una bonificación que no figura en las ordenanzas vigentes.

Claves del análisis

• Mismo coste llave en mano en las 47 provincias
• Mismo hogar de referencia: 3.487 kWh al año
• Cambio de inversor incluido en el flujo de caja
• Ayudas verificadas contra la ordenanza vigente de cada capital
• Cada supuesto publicado con su fuente y su fecha
• Datos abiertos en CSV y JSON con licencia CC BY 4.0, y el cálculo reproducible

El mapa en tres cifras

En el autoconsumo, casi toda la conversación gira alrededor de una sola cifra: los años necesarios para amortizar la instalación. Esa cifra va de 9,3 años en Cádiz a 14,5 en Bizkaia. La mediana peninsular es de 9,9 años y la media, de 10,5; de las 47 provincias, 27 amortizan por debajo de los diez años. En el primer año, el ahorro neto queda en una banda de 349 a 369 euros; la inversión, para sistemas de 2 a 3 kWp, entre 3.372 y 4.320 euros.

Gráfico 1. Plazo de amortización frente a ahorro a 25 años en las 47 provincias peninsulares

Primer hallazgo: la mayor diferencia no está en el ahorro, sino en el dinero que hay que adelantar

Lo intuitivo sería pensar que donde hay menos sol también hay mucho menos ahorro. Los datos dicen otra cosa. Comparados directamente, los dos extremos del mapa cuentan una historia distinta según la métrica que se utilice.

Gráfico 2. Cádiz frente a Bizkaia: plazo y ahorro a 25 años

La mayor diferencia entre provincias no está en el ahorro que generan las instalaciones, sino en la inversión necesaria para obtenerlo. ¿Cómo puede ocurrir que una instalación tarde cinco años más en amortizarse y, aun así, termine generando casi el mismo ahorro?

El motivo es la regla de dimensionado. El hogar de referencia consume 3.487 kWh al año, según el estudio SPAHOUSEC III del IDAE, y el sistema se dimensiona a ese consumo, no a un tamaño comercial estándar. En Cádiz, con 1.723 kWh por kWp y año, basta menos potencia. En Bizkaia, con 1.154, hace falta una instalación algo mayor para producir prácticamente la misma energía anual. Ese mayor tamaño exige una inversión inicial más elevada y retrasa la amortización, aunque el ahorro anual apenas cambie. De los 503 euros que separan el ahorro a 25 años de Cádiz y de Bizkaia, casi 500 se explican por el mantenimiento de esa instalación mayor: 20 euros por kWp y año durante 25 años, con un sistema casi exactamente un kWp más grande.

Dónde se instala sigue importando, pero el plazo, tomado como única medida, exagera la diferencia. La magnitud que sí la resume es la TIR real, porque pondera cuándo llega cada euro: cae del 8,8 % de Cádiz al 5,2 % de Bizkaia, un 41 % menos, y esa es la distancia efectiva entre el norte y el sur.

Cómo se ha calculado

Comparar provincias únicamente tiene sentido si todas se miden con las mismas reglas. El análisis aplica a las 47 provincias el mismo hogar, el mismo coste de instalación y el mismo modelo económico, con cada supuesto documentado con su fuente y su fecha. La producción procede de PVGIS, el modelo del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea; la electricidad se valora con el PVPC real de 2025, con impuestos; el coste llave en mano, 1.450 euros más 950 euros por kWp, se calibra con datos de APPA y del programa IEA PVPS, de manera que la comparación refleja el recurso solar y no la dispersión comercial entre instaladores. Los supuestos se han elegido con un criterio conservador: ante dos alternativas defendibles, se toma la que alarga el plazo. Todas las correcciones posteriores quedan registradas públicamente. La ficha técnica completa, al final del artículo, recoge parámetros, fuentes y límites.

El efecto del año 13: un coste que muchos cálculos no muestran

Hay algo extraño en el mapa. Ninguna de las 47 provincias amortiza entre los 11,2 y los 13,1 años: 40 quedan por debajo y las siete restantes arrancan en 13,2, con un hueco de 2,1 años en medio. No falta ninguna provincia. Falta una explicación.

La explicación es la reposición del inversor, que el modelo concentra en el año 13 con su coste dentro del flujo. El desglose año a año que publica cada ficha permite verlo. En A Coruña, el ahorro acumulado cruza a positivo en el año 12, con 177 euros; el cambio de inversor del año 13 cierra el ejercicio con un flujo negativo de 261 euros y devuelve el acumulado a 84 euros por debajo de cero; la recuperación se consolida en el año 14, con 253 euros. El plazo publicado es el del cruce definitivo, no el del primero. Ourense, con casi el mismo sol (1.351 kWh por kWp y año frente a los 1.300 de A Coruña, un 3,8 % de diferencia), llega al año 12 con 296 euros, encaja el golpe y cierra todavía en positivo: su plazo se queda en 11,1. El efecto tiene dos desenlaces posibles: o el ahorro acumulado resiste el cambio de inversor y sigue en positivo, o vuelve a caer por debajo de cero. Por eso la franja queda vacía.

El hueco importa menos que lo que demuestra: estos plazos ya llevan el cambio de inversor descontado, algo que no cabe dar por hecho en otros cálculos. Un cálculo que ignore esa reposición puede publicar un plazo sensiblemente más corto sin que nada lo delate.

Cuando las ayudas cambian, los listados no siempre lo hacen

En tres capitales sigue circulando, en listados de ayudas de uso habitual, una bonificación que no figura en la ordenanza en vigor. Para la capa de ayudas se verificaron, una a una, las ordenanzas fiscales de las 47 capitales de provincia peninsulares, con el texto normativo de cada ayuntamiento archivado con su huella SHA-256 como evidencia: 44 mantienen alguna bonificación por autoconsumo, 38 en el IBI y 41 en el ICIO. Las ayudas se calculan en una capa aparte y no alteran ninguno de los plazos anteriores.

En Jaén la bonificación se suprimió con efectos desde 2026. En Tarragona se derogó en 2023. Y la ordenanza vigente de Burgos no la contempla. Hoy no hay allí bonificaciones municipales que solicitar, aunque algunos listados las sigan dando por vigentes. La bonificación del IBI se aplica sobre la cuota del impuesto durante varios ejercicios y la del ICIO sobre la del permiso de obra, así que su peso depende del recibo de cada vivienda; por eso conviene comprobarla en la ordenanza antes de escribirla en una oferta. Prometer una rebaja que la ordenanza no respalda significa incorporar al presupuesto una ayuda que el cliente puede no llegar a obtener.

Queda la deducción estatal del IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética, la de la disposición adicional quincuagésima de la Ley 35/2006. Exige certificado de eficiencia energética antes y después de la obra; la fotovoltaica no da derecho a ella de forma automática y su vigencia y sus condiciones deben confirmarse en la AEAT antes de incluirla en una oferta. El País Vasco y Navarra disponen de normativa foral propia.

Los límites, a la vista

Declarar los límites de un modelo es tan importante como publicar sus resultados. El primero explica por qué estos plazos pueden diferir de los publicados por otras calculadoras: aquí se parte de hipótesis de autoconsumo y de precio menos optimistas. Uno de los supuestos más sensibles del conjunto es el excedente: se compensa a 0,06 euros por kWh, en la banda baja del mercado, con el tope mensual del RD 244/2019. Ese precio se pacta con cada comercializadora y es una de las palancas que más condicionan el resultado.

Los demás límites también se declaran. Se toma un punto por provincia, de modo que la variación entre costa e interior no queda reflejada. La curva horaria de generación es única para toda la Península. El modelo valora la energía con la tarifa fija por periodos del consumidor de referencia; un consumidor acogido al PVPC horario obtendría un resultado distinto, que este cálculo no recoge. La producción, además, se calcula sobre cubierta bien orientada: los plazos publicados corresponden al caso más favorable.

Datos abiertos y reproducibilidad

El principal resultado del análisis no es que Cádiz amortice antes que Bizkaia. Es que comparar amortizaciones sin conocer cómo se han calculado puede llevar a conclusiones equivocadas. Cuando esos supuestos son públicos y reproducibles, el lector ya no tiene que confiar en una cifra: puede comprobar por sí mismo el método que la produce.

Beledan no vende ni instala equipos y, a día de hoy, no mantiene acuerdos comerciales con instaladores ni fabricantes.

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