Guía para negociar contratos de BESS: no definir a tiempo la arquitectura de control aumentaría un 3% el CAPEX del proyecto
pv magazine elaboró, en colaboración con Beñat Murua, Senior Project Manager de Kiwa PI Berlin, una guía para ayudar a desarrolladores o epecistas a negociar contratos de equipos de almacenamiento de energía en baterías (BESS).
Esta guía abarcaba desde la Definición de Requisitos del Propietario hasta la negociación del contrato, pasando por cómo analizar la comparativa de ofertas.
Para complementar dicha guía, en esta nueva serie, Kiwa PI Berlin comparte con pv magazine las lecciones aprendidas en la negociación de contratos de BESS. En esta primera parte, se trata la arquitectura de control.
La arquitectura de control de un BESS es uno de los elementos críticos en el desarrollo de proyectos de almacenamiento, y conlleva implicaciones directas no solo en el diseño técnico, sino también en la estructuración contractual y la viabilidad económica de las instalaciones.
“En la práctica, sin embargo, sigue siendo habitual que esta definición se posponga a fases avanzadas del proyecto, bajo la premisa de que se trata de una cuestión puramente técnica”, explica a pv magazine Beñat Murua, Senior Project Manager de Kiwa PI Berlin.
Este enfoque implica importantes riesgos, ya que las decisiones asociadas a la arquitectura de control condicionan aspectos clave como el dimensionamiento del hardware, el reparto de responsabilidades entre agentes, los costes de integración y los criterios de aceptación de la planta.
¿Qué puntos se deben tener en cuenta?
Desde PI Berlin señalan que existen distintas configuraciones posibles de arquitectura de control, cada una con diferentes implicaciones en términos de coste, complejidad y asignación de responsabilidades.
Entre ellas destacan el uso de un único PPC para toda la planta y el uso de un PPC específico para el BESS que interactúe con un PPC superior de planta, este último muy común en plantas hibridadas. A esto se le puede sumar una unidad de control remoto(UCS), que haga de interface de comunicación con el operador del sistema (TSO) o el operador de red de distribución (DSO). La selección de uno u otro modelo no es trivial y debe alinearse con las características del proyecto, ya sea una planta híbrida de nueva construcción, la hibridación de una instalación fotovoltaica existente o un sistema BESS independiente.
Otro aspecto fundamental es la definición temprana de las responsabilidades de comunicación con el operador del sistema (TSO) y el operador de red de distribución (DSO), así como los protocolos que se emplearán y la lógica de envío de consignas a los sistemas de conversión de potencia (PCS).
También resulta crítico establecer desde el inicio cómo se llevará a cabo la optimización operativa de la planta, ya que este punto determina la interacción entre los distintos sistemas de control, como el Energy Management System (EMS), el Power Plant Controller (PPC) y el SCADA. En pocas palabras, cómo será la división de responsabilidades en la parte de control.
La falta de definición temprana de esta arquitectura puede derivar en problemas de integración entre el EPC y el OEM, especialmente cuando ambos incorporan soluciones de control solapadas en sus respectivos alcances. Este tipo de situaciones incrementa innecesariamente el CAPEX del proyecto; un PPC+SCADA completo puede rondar los 300.000-600.000 €, dependiendo de sus funciones y capacidades. Pero lo que es más importante, añade complejidad y riesgo operativo sin aportar valor funcional. Del mismo modo, dejar la definición de sistemas como el EMS para fases de negociación contractual suele traducirse en incompatibilidades técnicas que generan retrasos y sobrecostes.
En conclusión, la arquitectura de control deja de ser un elemento puramente técnico para convertirse en una decisión estratégica que debe abordarse en las primeras fases del desarrollo. No existe una solución universal válida para todos los proyectos BESS, pero sí una configuración óptima para cada caso concreto. Identificarla y definirla desde el inicio resulta esencial para optimizar costes, reducir riesgos de integración y asegurar el cumplimiento de plazos en un entorno cada vez más exigente desde el punto de vista técnico y regulatorio.

Este contenido está protegido por derechos de autor y no puede reutilizarse. Si desea colaborar con nosotros o reutilizar parte de nuestro contenido, póngase en contacto con nosotros en: [email protected].
Please login to comment