Países Bajos pide a los propietarios de autoconsumos que los desconecten durante los períodos punta para mitigar la congestión de la red
Liander y Enexis, dos de los mayores operadores de redes de distribución (DSO) de los Países Bajos, han pedido a los consumidores residenciales que ajusten sus expectativas mientras el país trata de hacer frente a una grave congestión de la red eléctrica.
Según Liander, el mayor DSO neerlandés, unos 7.300 clientes están esperando más tiempo del deseado para conectarse a la red o para ampliar una conexión existente de baja potencia a otra de mayor capacidad. Esta situación limita a quienes desean instalar una bomba de calor o un punto de recarga para vehículos eléctricos en sus viviendas o negocios.
La directora de Operaciones de Liander, Sarike van Wette, afirmó que una conexión de mayor capacidad no siempre es necesaria y que reducir las solicitudes innecesarias permitiría ahorrar costes y disminuir la presión sobre la red eléctrica.
Van Wette pidió a los consumidores que se informen mejor sobre las medidas que pueden adoptar para aliviar la carga de la red, como cargar los vehículos eléctricos durante la noche o utilizar los electrodomésticos durante el día, cuando la generación solar alcanza sus máximos niveles.
Las conexiones estándar de las que disponen la mayoría de los hogares permiten alimentar una pequeña bomba de calor híbrida, unos 12 paneles solares, una cocina eléctrica con placa monofásica y los electrodomésticos habituales. Van Wette recomendó a quienes estén considerando solicitar una conexión de mayor potencia para algún equipo que consulten previamente con el instalador para comprobar si realmente necesitan más capacidad.
Por su parte, Enexis también ha pedido a sus clientes que reduzcan su consumo energético, destacando específicamente a los usuarios de energía solar residencial.
El consejero delegado de Enexis, Rutger van der Leeuw, señaló en marzo que la compañía completó en 2025 un volumen récord de mejoras de red, con una inversión de 1.900 millones de euros y la incorporación de 542 MW de capacidad flexible adicional. Según Van der Leeuw, esta cifra equivale al consumo anual de electricidad de una ciudad como Eindhoven.
“Hemos logrado esto mediante contratos de flexibilidad, gestión de congestión, el contrato número 100 de blockpower y el primer acuerdo colectivo de transporte de electricidad”, explicó el directivo.
Añadió además que los consumidores desempeñarán un papel fundamental en la capacidad de Países Bajos para resolver la crisis de congestión de la distribución eléctrica.
“Los clientes empresariales son cada vez más conscientes de que la escasez de capacidad de transporte puede afectar a sus operaciones y de que deben adaptarse a esta nueva realidad”, afirmó.
“La disposición de los clientes a evitar los periodos punta está aumentando. Los proyectos piloto con control centralizado de bombas de calor híbridas muestran reducciones del pico de demanda vespertino de entre el 10 % y el 25 %. Además, muchos puntos de recarga públicos ya permiten una carga adaptada al estado de la red, y los propietarios de paneles solares pueden recibir compensaciones económicas por reducir temporalmente su inyección de energía durante momentos de congestión extrema”.
Van Wette también pidió paciencia ante los retrasos y explicó que algunas zonas están más limitadas que otras. “Lo que puede hacerse depende de la ubicación”, señaló.
“Somos conscientes de que esperar por una nueva conexión o por una ampliación de potencia tiene un gran impacto en la vida cotidiana de las personas. Por ejemplo, cuando quieren reformar su vivienda, hacerla más sostenible o construir una casa nueva. Lamentablemente, en estos momentos no podemos realizar todo en todas partes de forma inmediata”.
La responsable añadió que Liander recibe consultas de clientes frustrados que preguntan por qué los tiempos de espera son tan largos y por qué varían según la ubicación.
“La respuesta es que la capacidad disponible en la red varía según el barrio e incluso según la calle. Por eso algunas personas obtienen la conexión y otras no, o unas la consiguen antes que otras”, explicó. “Debemos trabajar dentro de esos límites para mantener la red segura y fiable”.
A partir de julio de 2026, los operadores de red deberán restringir el acceso a la red eléctrica para determinados usuarios, siguiendo las nuevas normas que implantará la Autoridad de Consumidores y Mercados (ACM). Las instalaciones de servicios esenciales, como centros sanitarios y educativos, tendrán prioridad, mientras que hogares y empresas descenderán en la lista de acceso, quedando los negocios en una posición aún menos favorable que los usuarios residenciales.
En mayo, pv magazine informó de que la ACM impondrá tarifas de acceso a la red para las plantas solares a gran escala como parte de las medidas destinadas a reducir la congestión del sistema eléctrico.
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