“La flexibilidad será tan importante como la generación”
La reciente aprobación por parte de la Comisión Europea del mecanismo de capacidad supone un hito relevante para la evolución del sistema eléctrico español, y responde a la creciente necesidad de garantizar potencia gestionable en sistemas eléctricos con una elevada penetración de fuentes renovables variables, en un contexto marcado por la electrificación progresiva de la demanda y el cierre de tecnologías convencionales de generación.
Este mecanismo se concibe como una herramienta destinada a reforzar la seguridad de suministro eléctrico mediante la remuneración de recursos capaces de garantizar potencia firme y disponibilidad cuando el sistema lo requiera. Su objetivo es reducir el riesgo de déficits de capacidad y evitar situaciones de restricción de suministro, cuyos costes económicos pueden ser significativamente superiores al coste de mantener dichos recursos disponibles.
Además de contribuir a la estabilidad del sistema, este tipo de mecanismos puede favorecer la viabilidad económica de nuevas instalaciones de almacenamiento energético y facilitar una mayor integración de generación renovable, lo que a su vez contribuye potencialmente a la reducción de la volatilidad de los precios eléctricos y de la dependencia de combustibles fósiles.
La experiencia internacional muestra que algunos mercados sin mecanismos de capacidad han registrado episodios de tensión en el suministro, acompañados de fuertes incrementos de precios y restricciones puntuales del servicio.
Durante los próximos meses deberán concretarse los aspectos operativos y las reglas de funcionamiento del mecanismo, incluyendo las condiciones de participación y los criterios de adjudicación. Posteriormente, se espera la convocatoria de las primeras subastas. El impacto final dependerá tanto del diseño definitivo del mecanismo como de la disponibilidad y competitividad de los proyectos que concurran, especialmente en el ámbito del almacenamiento energético y otras tecnologías capaces de aportar firmeza al sistema.
Aunque este instrumento no ha sido concebido específicamente como un mecanismo de impulso al almacenamiento energético, el sector considera que las baterías desempeñarán un papel protagonista en su desarrollo. En declaraciones a pv magazine, Luis Marquina, presidente de la Asociación Española de Almacenamiento en Baterías (AEPIBAL), subraya que “el Mecanismo de Capacidad no es un mecanismo de estímulo del almacenamiento sino de seguridad al sistema, pero en el que el almacenamiento está llamado a aportar mucho, especialmente los proyectos stand alone”. A su juicio, la aprobación de este esquema constituye una señal inequívoca de la transformación que está experimentando el sistema eléctrico: “Este paso adelante es una clara muestra de cómo la flexibilidad va a ser tan relevante como la propia generación, y cómo en este nuevo escenario el almacenamiento y la gestión de la demanda están llamados a ser el eje sobre el que pivote el nuevo modelo energético”.
El mecanismo de capacidad está diseñado para retribuir anualmente a aquellas instalaciones capaces de garantizar potencia firme y disponibilidad cuando el sistema lo requiera. Entre los beneficiarios potenciales figuran tanto centrales existentes con riesgo de cierre por insuficiencia de ingresos, como determinados proyectos de almacenamiento que aporten firmeza al sistema eléctrico. El objetivo es asegurar la cobertura de la demanda en situaciones de estrés del sistema y reducir el riesgo de déficits de suministro.
Desde la perspectiva financiera, Marquina destaca que el nuevo marco puede convertirse en un elemento clave para acelerar la inversión en sistemas de almacenamiento con baterías (BESS). “Para la financiación de BESS, el mecanismo de capacidad es muy importante porque al menos habrá una base cierta de ingresos sobre la que empezar a construir la financiación de los proyectos”, señala. En este sentido, considera especialmente relevante la definición del denominado de-rating factor, el coeficiente que determina la contribución efectiva de cada tecnología a la garantía de suministro. “Será clave para evaluar la competitividad del almacenamiento frente a otras tecnologías, y en ese sentido lo que finalmente proponga Red Eléctrica será determinante”, apunta.
La configuración del mecanismo mediante subastas competitivas es otro de los aspectos valorados positivamente por el sector. Según Marquina, este diseño permitirá al sistema obtener precios reducidos, especialmente si los promotores incorporan a sus ofertas las ayudas públicas ya obtenidas a través de programas como los fondos FEDER o los PERTE vinculados a la transición energética.
Además, desde AEPIBAL consideran que el texto finalmente aprobado por Bruselas se ajusta en gran medida al último borrador remitido por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), lo que abre la puerta a una rápida puesta en marcha del mecanismo. “De ser así, la primera convocatoria podría ser inminente”, concluye Marquina.
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