La inversión renovable se estabiliza mientras el almacenamiento gana protagonismo
La inversión mundial en energías renovables alcanzó los 327.500 millones de dólares (281 mil millones de euros) en el primer semestre de 2026, prácticamente en línea con los seis meses anteriores, aunque un 21% por debajo del máximo registrado en el segundo semestre de 2024. Los datos publicados por BloombergNEF (BNEF) muestran que, pese a los cambios regulatorios en mercados clave como Estados Unidos y China, la expansión de las renovables mantiene su recorrido, aunque con un desplazamiento de las inversiones hacia activos con mayor capacidad de gestión de los ingresos.
El almacenamiento impulsa los proyectos híbridos
La financiación de activos solares utility-scale independientes cayó con mayor intensidad que la eólica terrestre. La inversión en solar fotovoltaica independiente descendió un 20% interanual, hasta 75.400 millones de dólares (64,7 mil millones de euros), su nivel más bajo desde el inicio del auge solar en 2021.
La incertidumbre sobre los ingresos, asociada a la reducción de precios por canibalización solar, los vertidos y la congestión de las redes, está llevando a inversores y desarrolladores a buscar modelos de proyecto más flexibles.
En este contexto, los activos fotovoltaicos y de almacenamiento compartiendo emplazamiento alcanzaron una inversión récord de 25.000 millones de dólares (21,5 mil millones de euros) en el primer semestre, casi el doble que en el segundo semestre de 2025 y tres veces más que en el primer semestre de ese año. Estados Unidos y Australia lideraron este segmento.

Estados Unidos acelera antes del fin de los incentivos
Estados Unidos fue el segundo mayor mercado inversor, por detrás de China y por delante de la Unión Europea, con un crecimiento del 54% interanual. Los promotores aceleraron la financiación para cumplir los plazos de acceso a créditos fiscales y responder al fuerte crecimiento de la demanda eléctrica asociado, entre otros factores, a los centros de datos.
La inversión solar aumentó un 41%, hasta un récord de 45.800 millones de dólares (39,3 mil millones de euros), mientras que la eólica alcanzó 13.800 millones, más del doble que un año antes. Los proyectos que mantienen su elegibilidad para los créditos fiscales podrían sostener la construcción a corto plazo, con las últimas instalaciones previstas hasta 2030.
La eólica terrestre europea resiste
La inversión eólica global se situó en 92.300 millones de dólares, un 27% menos interanual. La eólica marina sufrió especialmente, con un desplome del 72%, debido a resultados deficientes en subastas, mayores costes de capital y financiación y una reducción de la cartera de proyectos susceptibles de alcanzar el cierre financiero.
La eólica terrestre registró una caída más moderada, del 4%, hasta 80.700 millones. Europa, sin embargo, desafió la tendencia: Alemania, Rumanía y Serbia alcanzaron niveles récord de inversión gracias a las recientes subastas.
China representó apenas una cuarta parte de la inversión mundial, frente a más de la mitad en 2022, tras las reformas de su mercado eléctrico. En contraste, Vietnam cuadruplicó sus inversiones, mientras que Asia sudoriental superó los 12.000 millones de dólares. Nigeria impulsó la solar distribuida y el almacenamiento, Asia Central mantuvo inversiones superiores a 4.000 millones y Brasil llevó la inversión mundial en biocombustibles hasta 7.700 millones.
BloombergNEF prevé que las nuevas instalaciones renovables de 2026 sean inferiores a las de 2025, lo que supondría la primera caída interanual en más de una década. Sin embargo, espera que el crecimiento se recupere a partir de 2027.
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