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China fija estándares obligatorios de consumo energético para frenar la sobrecapacidad solar

China ha introducido normas nacionales obligatorias que endurecen los requisitos de consumo y eficiencia energética en toda la cadena de valor del sector fotovoltaico, desde el polisilicio hasta los módulos y los inversores. Se espera que estas normas, que entrarán en vigor el 1 de enero de 2027, reorienten la fabricación, el aprovisionamiento y la selección de proyectos hacia productos de mayor eficiencia y menor intensidad energética.
Trinasolar, Modulherstellung, Roboter
Foto: Trinasolar

China ha publicado tres nuevas normas nacionales obligatorias sobre consumo energético y eficiencia en la industria fotovoltaica, estableciendo un nuevo marco regulatorio que abarca la producción de polisilicio, obleas de silicio, módulos fotovoltaicos e inversores.

Las normas fueron publicadas el 27 de junio de 2026 y entrarán en vigor el 1 de enero de 2027. Se trata de los estándares GB 29447-2026, Norma de consumo energético por unidad de producto para polisilicio y germanio; GB 47835-2026, Norma de consumo energético por unidad de producto para silicio monocristalino; y GB 47834-2026, Valores mínimos de eficiencia energética y clasificación de eficiencia para módulos fotovoltaicos de silicio cristalino e inversores.

A diferencia de anteriores estándares de carácter orientativo, estas normas son de obligado cumplimiento y establecen límites vinculantes sobre consumo energético y eficiencia para las principales etapas de fabricación y para los propios productos. Una vez entren en vigor, previsiblemente condicionarán la producción, comercialización, importación, contratación pública y licitaciones de proyectos fotovoltaicos.

La norma GB 29447-2026 se centra en la producción de polisilicio y germanio. Según las primeras interpretaciones del sector, endurece los límites de consumo energético tanto para los procesos basados en triclorosilano como para los procesos de lecho fluidizado con silano. Se espera que la medida acelere la modernización de las plantas más antiguas mediante tecnologías como la recuperación de calor, el reciclaje de hidrógeno y la optimización de los procesos de hidrogenación.

Por su parte, GB 47835-2026 regula el consumo energético en la fabricación de silicio monocristalino, estableciendo nuevos límites para el crecimiento de lingotes y la producción de obleas. La norma afectará especialmente a hornos de cristalización de generaciones anteriores, líneas de menor capacidad y procesos de corte menos eficientes, favoreciendo tecnologías como el crecimiento continuo de cristales, la optimización de los campos térmicos y la fabricación de obleas más delgadas.

La tercera norma, GB 47834-2026, introduce requisitos mínimos de eficiencia para módulos fotovoltaicos de silicio cristalino e inversores conectados a red. En el caso de los módulos, establece tres categorías de eficiencia, siendo el Grado 1 el de mayor rendimiento. Las interpretaciones disponibles sitúan los umbrales mínimos del Grado 3 en torno al 23,2% para módulos TOPCon y de heterounión (HJT), y al 23,5% para módulos de contacto posterior (Back Contact o BC).

Además, incorpora nuevos requisitos relacionados con la degradación provocada por el estrés ambiental y con la bifacialidad de los módulos. Los niveles mínimos de bifacialidad se sitúan, según las primeras referencias, en el 75% para TopCon, 85% para HJT y 70% para BC.

En el caso de los inversores, la norma clasifica los equipos según su potencia nominal y fija requisitos mínimos tanto para la eficiencia media ponderada como para la eficiencia máxima de conversión, impulsando previsiblemente la sustitución de los equipos menos eficientes por nuevas generaciones de inversores de mayor rendimiento.

Estas medidas llegan tras casi dos años de sobrecapacidad industrial y fuerte competencia basada en precios dentro de la cadena de suministro fotovoltaica china. Los analistas prevén que el mayor impacto recaiga sobre las líneas de producción PERC, las primeras generaciones de capacidad TOPCon, las plantas de polisilicio con elevado consumo energético y las instalaciones más antiguas de fabricación de obleas. En cambio, los fabricantes que ya disponen de capacidad de producción de tecnologías n-type y procesos más eficientes partirán con una ventaja competitiva.

Los nuevos estándares también podrían modificar los criterios de adquisición de equipos. Se espera que las empresas eléctricas estatales, los proyectos renovables promovidos por la administración y las grandes licitaciones públicas incorporen estos requisitos como condición de acceso o como criterio de valoración, desplazando la demanda hacia productos de mayor eficiencia y menor intensidad energética y reduciendo el espacio para suministros de bajo coste y menores prestaciones.

A corto plazo, la nueva regulación podría incrementar las inversiones destinadas a la modernización de instalaciones y acelerar el cierre de capacidades de producción obsoletas. A medio y largo plazo, el objetivo es favorecer una transformación del sector fotovoltaico chino desde un modelo basado en la expansión de capacidad hacia otro centrado en la eficiencia energética, la calidad de los productos, la reducción del consumo energético y el rendimiento durante todo el ciclo de vida de las instalaciones.

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